01 diciembre 2020

El año que regresamos a casa, 2020.

2020, el año que nos trajo de vuelta a casa. Hace solo unos diez meses atrás meditaba en la cantidad de horas que pasamos -mi esposa y yo- fuera del hogar atendiendo las actividades laborales cada semana, y la suma de todas esas horas fácilmente sobrepasaban las 40 horas semanales, una tendencia que no busca disminuir, al contrario busca elevarse. ¿Qué más hacemos si cada mes se requiere atender más facturas del gasto familiar? En consecuencia el tiempo de descanso diario, y el tiempo de los fines de semana familiares había venido a ser mínimo. Estábamos corriendo el riesgo de pasarnos toda la vida trabajando, y sacrificando la calidad de vida personal, de pareja y familiar.

Nadie imaginó todo lo que estábamos por aprender, nadie lo olfateo a la distancia ni lo miró a lo lejos mientras se escuchaba en los medios que un nuevo virus en Asía empezaba a enfermar y matar a la población.

Cada época de la vida trae consigo un paquete de demandas para cada familia de clase media, aquella que lucha duro por alcanzar la promesa de lograr un mejor estilo de vida, o al menos, mantenerlo. En nuestro caso, recuerdo que hubo algunos años donde el presupuesto familiar invertido en la educación alcanzó el 80% de nuestro ingreso total, sumado a otros fuertes compromisos financieros. A pesar de haber calculado los tiempos para ir saliendo de éstos, muchas variables fuera de control afectaron los tiempos que te habías programado, y se hizo más difícil.

En marzo de 2020 las caras de la moneda dieron un giro. Fuimos enviados a casa para mantenernos alejados del contagio del Covid-19. Así que dejamos de ir presencialmente a nuestros trabajos; sean oficinas, talleres, estudios, aulas, laboratorios, tiendas, etc. Tampoco pudimos ir a los bancos por muchas semanas a cubrir los compromisos adquiridos, nuestros créditos sufrieron modificaciones -no consensuadas- y recibimos información incierta de nuestros líderes, los alimentos que habíamos logrado almacenar iban llegando a su fin y había que proveer. Fue un tiempo de gran incertidumbre, hubo muchos cambios, todo pasaba en poco tiempo, fue casi violento.

Aprendiendo muchas cosas sobre bioseguridad. Hemos comprado nuevos químicos desinfectantes para el hogar y el carro familiar, hemos llevado mascarillas en público fuera de casa durante todo este periodo especial de la pandemia, utilizamos guantes de látex, toallitas desinfectantes, frascos y frascos de Lysol y otros desinfectantes similares, lavamos los billetes, lavamos el plástico de la tarjeta de debito aunque sea sin contacto, lavamos las bolsa de las compras, desinfectamos nuestro calzado al regresar a la casa, nos lavamos las manos con mucha mayor frecuencia, ya no podemos comer en lugares públicos; ahora los alimentos se compran para llevar a casa. Ahora también desinfectamos el teléfono, el reloj de pulsera, la cartera o bolsa, si es posible nos cubrimos el cabello. Nos volvemos a bañar cada vez que regresamos a casa, lo que conlleva más ropa al cuarto de lavado. En fin, hay una lista nueva de productos y accesorios desechables que se han sumado a la lista de compras de cada semana. 

Tenemos mayor dependencia de nuestro teléfono y de las computadoras. Si es el caso tuyo también desde tu casa realizas muchas labores del empleo en un horario amplio, y algo parecido pasa con las clases de tus hijos que estudian en una versión de cursos presenciales en línea. Y también habrás notado desde hace unos meses se necesitan más computadoras en la familia, lo que a su vez aumentó el consumo del internet domestico. El entretenimiento que buscabas fuera de casa ya no está disponible, ahora utilizas más las pantallas planas para ver contenidos audiovisuales en múltiples y variadas plataformas de video streaming,  y de podcasting, y a veces también hasta para ver la televisión. Así que el WiFi y los espacios de casa se han convertido en un escenario de lucha para que todos puedan, a la vez, atender sus deberes. Pero no termina allí, al finalizar los deberes vemos como cada vez más nuestros hijos atienden su vida social a través de vídeo llamadas en grupo, realizan juegos en línea entre primos y compañeros, y hasta se reúnen para ver películas de forma síncrona para parecer que fueron juntos al cine. Entre otras cosas, también nuestras visitas semanales al templo se han adaptado a video conferencias y a emisiones por streaming a través de las redes sociales, aprendimos a visitar al médico también a través de Zoom y a pagar la consulta en línea.

Otras familias no han pisado con sus pies una tienda o un súper mercado en los últimos meses, no es nuestro caso, éstas se han vuelto diestras en realizar sus compras en línea y las reciben en la puerta de casa o bien, o solo pasan a recoger su paquete de víveres  a la entrada del súper sin bajarse del carro familiar. Muchos emprendedores han puesto al día sus ventas de productos básicos casa por casa. Ahora gracias a los ambulantes completamos las compras en la puerta desde su vehículo, y de esta manera evitamos también salir de casa. Nos ha tocado aprender a lidiar con la banca en línea; con sus virtudes y problemas, ya no es una opción más, ahora se ha convertido en la manera de resolver. Ahora hacemos muchas transferencias electrónicas, más de las deseadas, para resolver casi cualquier necesidad de pago.

El tele trabajo o trabajar desde casa. Eso de trabajar solamente desde casa no es posible en su totalidad, así que no siempre podemos evitar asistir a nuestro lugar de trabajo por algunas semanas, o recibir alguna que otra visita familiar en casa, o salir a la tienda más cercana a comprar algunas cosas urgentes. Guardar químicamente puro el distanciamiento físico o social tampoco ha sido posible pues siempre habrá que enfrentar situaciones que no lo permiten. Lo que -posiblemente- te ha llevado a pasar por algún susto, y has terminado junto a tu familia haciéndote las pruebas rápidas o las PCR para verificar que esos síntomas que ya todos conocemos de memoria resultaron no ser positivos. Resulta que en casa se atienden las labores de la oficina, las clases de los hijos, las compras, las consultas médicas, las visitas al banco, el entretenimiento, las visitas al templo, en fin. Y todo, ocurre dentro de un espacio que solo fue diseñado para ser un espacio familiar.

Las tormentas y las inundaciones. El periodo especial de confinamiento en casa no vino solo, nos visitaron los huracanes ETA y IOTA uno, detrás del otro. Nos trajeron más agua de lluvia de la que necesitábamos al inicio del año; cuando las represas agonizaban por la sequía. El agua llenó ríos, y las casas, en muchas aún no termina de salir, todavía no es posible empezar de nuevo. El hombre solitario que se reeligió gracias al voto rural y la curva Watson no tiene ideas, ni finanzas y hace cadenas nacionales de radio y televisión para tratar de calmar el dolor, el frio, el hambre y el temor de los que lo han perdido todo. El mundo entero tiene problemas con sus propias finanzas gracias a lo prolongado de la pandemia, y la solidaridad internacional puede hacer muy poco ante el tamaño de la necesidad y su urgencia.  Al la mitad del 2020 ya casi no había trabajos, ahora tampoco quedan casas. Solo quedan muchos sueños arrastrados bajo el agua. No podían faltar los molestos y ruidosos helicópteros sin razón, resuenan sobre nuestra cabeza los helicópteros vacíos -sin ayuda- que pasan varias veces al día dando vueltas inútiles, y otro poco por la noche. Vuelan sobre nuestros techos e interrumpen nuestras vídeo conferencias de trabajo y de la escuela, nuestras platicas. Nadie sabe qué hacen a ciencia cierta.

Este año se nos fueron miles de personas o quizás millones, se fue Ennio y también Diego. Los aprendí a distinguir del resto a través de la pantalla; en la gran pantalla y en la chica. A Ennio Morricone, lo admiré en principio por la banda sonora original para los spaghetti western y por La Misión, y desde entonces para cada audiovisual del cine al que él le diseñó alma propia. A Diego Armando -el 10, el pelusa- jugando con una pasión nunca antes vista, haciendo cosas que no había visto en directo, lo descubrí en la pantalla chica del televisor, en la emisión de la FIFA world cup de México 1986, a pesar de solo medir 1.65 metros; era un grande en la cancha, y cuando hacía falta; él solo se daba una mano.

Déborah en casa de sus abuelos en Danlí, El paraíso.

Despedir a los nuestros. Nunca estás completamente preparado para despedirte. Cuando has crecido con alguien, y vivido con alguien prácticamente toda tu vida, cuando ese alguien ha sido literalmente tu hermana mayor a lo largo de tu existencia, cuando has respetado a esa persona en sus mejores momentos como en sus peores momentos, cuando seguiste respetándole estando en total acuerdo como estando en desacuerdo, en sus aciertos, como en sus desaciertos. Cuando te has acostumbrado a ver a esta persona llena de energía, y de pronto ves como una enfermedad le va robando su sagacidad, su chispa, su fuerza, y poco a poco se va apagando su brillo. Hasta llegar al momento en que observas su cuerpo cuando es entregado a la tierra de donde nos formaron, y solo tienes unas pocas horas en ese mismo día para asimilar todo y tratar de decirle hasta pronto con un nudo en la garganta que filtra el ímpetu de tu aliento, atrapando tus palabras y tu dolor. ¡Hasta luego Déborah! Una parte de nosotros se va contigo. Observar y sentir como la forma de tu familia va cambiando al pasar de este año. Aprendimos a lidiar con los sentimientos que tratan de derrumbarte. Solo esto hace que este año sea muy difícil de olvidar.

Mi hermana colaborando en el emprendimiento de sus abuelos.

Este año 2020 nos dejó más. Hemos aprendido a revalorar muchas cosas, el espacio que habitamos, nuestro hogar, la vida y la muerte, los amigos y la familia a pesar de la distancia, y los errores del pasado. El tiempo -cada segundo- ahora tiene otro valor; pasamos de casi no tenerlo; a tener de sobra, pasamos de vivir separados a convivir juntos, a comer juntos, a trabajar y estudiar juntos. Muchos extrañan correr (y regresar infinitas veces en solitario) durante todo el día como una canica -mable- dentro de una caja llevados alocadamente por las fuerzas externas a través de todas las esquinas. Otros atesoramos que nos dio la excusa para volver al hogar.

¿Qué trajo, qué se llevó, qué cambió este inolvidable y sorprendente 2020 a tu vida, y a tu entorno? ¿Qué estamos haciendo para aprovechar todo el tiempo que de pronto ahora tenemos?

Qué estés bien,



16 septiembre 2020

La generación líquida

Nuestro entorno o ambiente afecta en alguna manera la forma que adoptamos. O sea, nos transforma, actúa como un molde externo. Los constantes cambios nos han vuelto más fluctuantes, ésto en alto contraste con las realidades sólidas de los abuelos, no logramos terminar de asimilar el último cambio cuando inmediatamente estamos entrando a una nueva temporada de cambios profundos y actuamos como un líquido que se adapta -casi al instante- a la forma de su contenedor. Así como antes -casi dos siglos atrás- observamos a nuestra comunidad como una "sociedad de masas" que se movía y reacomodaba en respuesta a la información que consumía, una que se redirigía según la información marcaba los cambios de rumbo como una respuesta colectiva. Una muestra de ésto es la velocidad con que estamos substituyendo y actualizando nuestros dispositivos móviles cada año para tener el último, el más actual, el más competitivo.

Somos afectados por las modas estéticas y las culturales, los jóvenes son la mejor fotografía de los tiempos actuales, el presente. Los más jóvenes representan en parte lo que fuimos, y hay algo de nostalgia en esta idea, los chicos que finalizan su educación escolar ya no son para nada lo que fuimos nosotros a la misma edad. Si queremos vernos en el futuro, solo será necesario observar los  cambios que definen a los jóvenes de hoy.
Nuestros abuelos -sociedad sólida- crecieron apreciando la vida de manera diferente como el trabajo y el matrimonio para toda la vida, muebles de larga vida útil, electrodomésticos en servicio hasta que llega el día que no tienen arreglo, etc. Sus nietos han dado paso a un mundo más precario, temporal, provisional, sediento de novedades y más agotador.
Agua adaptándose a la forma de cada vaso.


Zygmunt Bauman
, un filósofo polaco describe el mundo de los abuelos y sus anhelos así. "Querían construir algo resistente para siempre que sustituyera lo oxidado. Era el tiempo de la modernidad sólida. El tiempo de las grandes fábricas empleando a miles de trabajadores en enormes edificios de ladrillo, fortalezas que iban a durar tanto como las catedrales góticas". Pero en ese camino vimos como la modernidad pasó a ser líquida. Los cambios culturales y estéticos son tantos y tan frecuentes que hemos desarrollado temor a fijarnos en algo permanente. Vivimos crisis a los cuarenta años de edad, entonces salimos a buscar un nuevo traje que nos haga ver jóvenes nuevamente. Entonces vale preguntarnos que significa el ser personas flexibles; dispuestas a cambiar lo antes posible cada vez que nos sea requerido. "¿Qué significa ser flexible? Significa que no estés comprometido con nada para siempre, sino listo para cambiar la sintonía, la mente, en cualquier momento en el que sea requerido. Esto crea una situación líquida. Como un líquido en un vaso, en el que el más ligero empujón cambia la forma del agua. Y esto está por todas partes."

La permanente inestabilidad actual indica que en cualquier momento se pueden perder los logros atesorados a lo largo de la vida sin aviso previo. La mayoría de personas suele adoptar el sentimiento de ser desechables por el mercado de trabajo de nuestros días, no solamente por una nueva generación sino por máquinas con inteligencia artificial. Los jóvenes no sienten bienvenidos en este sistema. A pesar de disfrutar de grandes libertades individuales y sociales, también sufrimos de gran incertidumbre y falta de arraigo. Apreciamos tanto la libertad que le tememos al compromiso, hemos creado un patrón de nuevos comienzos, relaciones románticas intensas de corta duración y finales poco dolorosos o indoloros. Viajar por el mundo para descubrir nuevas realidades y nuevas experiencias de vida se ha convertido en un estilo de vida, más que un pasatiempo entre jóvenes.

Poseemos muchas buenas ideas sobre cómo cambiar nuestro mundo actual y hacerlo un lugar más hospitalario, uno donde nos sintamos bienvenidos pero no logramos ser el agente de ese cambio.

En la sociedad líquida de hoy resulta fácil cambiar la lealtad, abandonar la identidad y adoptar otra, no hay nada como una firme identidad predecible. La sociedad hoy se mantiene fluctuando ante las nuevas olas de tendencias. Pues ahora creemos que ser flexible nos permitirá sobrevivir ante las constantes olas cambios frecuentes, en contraste con la las realidades sólidas de los abuelos que quería aferrarse a algo estable para siempre. Tenemos hoy una sociedad que difícilmente adopta valores duraderos, sino unos que pueden cambiar, abandonar y desechar sin remordimiento alguno, somos una sociedad híbrida, más compleja, urgida de valores. La filosofía de vida, los valores y lo que se considera ético y moral ha cambiado radicalmente en los últimos años, a causa de los cambios políticos y sociales ocurridos a partir de la segunda mitad del pasado siglo 20.

En la actualidad, casi nadie se gradúa de la  universidad o del college pensando en obtener un buen empleo en una gran compañía, hacer carrera por 50 años en esa empresa o institución. Las empresas buscan renovación constante de sus colaboradores, hay una cultura de volatilidad, capacidad para reinventarse en plazos cortos. Urge una educación superior que sea capaz de insertar a los jóvenes en el mercado laboral con éxito.

¿Cómo te estás enfrentando a esta sociedad líquida? ¿Cuales son los valores que adoptaste recién? ¿Prefieres trabajar de manera autónoma o ser asalariado por varias décadas? ¿Crees en el matrimonio para toda la vida? ¿Cuál será la próxima tendencia que cambiará lo que había antes? Deja un comentario sobre tu adaptación a las olas de cambio tan frecuentes que llegan hasta nuestra playa.

Que estés bien.




05 septiembre 2020

Un nuevo mundo lleno de oportunidades

En diciembre de 2019 nadie imaginó lo que nos iba a traer el año nuevo 2020. Lo más probable es que todavía en esta fecha -hoy- seguimos sin creer todo lo que ha sucedido en estos meses. Durante siglos las sociedades del mundo occidental han luchado contra la opresión, la esclavitud, las monarquías abusivas, y otras condiciones que heredamos desde la era medieval e incluso desde antes. Hemos intentado reproducir un modelo que permita al ciudadano de a pie -a cada hijo de vecino-  poseer voz y voto, mayor poder de decisión sobre su propio actuar y sobre como diseñar su futuro. En cierta forma fuimos modelando nuestro futuro en base al deseo de alcanzar nuevos escenarios según nuestros sueños. En el camino algunos grupos comenzaron a exigir también mayores libertades, derechos, tolerancia y atención. Por su parte, los que se habían emborrachado de poder caminaban sobre sus electores y poblaciones en su ambición por retener el poder a cualquier precio, ejemplos contemporáneos hay muchos en todos los continentes.

Rodeado de nuevas oportunidades

Mientras estábamos sumamente ocupados en esta agenda de conquistar mayores libertades para algunos y más poder para otros pocos un bicho microscópico -virus- nos sorprende a todos por igual, o casi a todos, pues hay quien dice que es de manufactura humana. De pronto en nombre de la salud pública y de la seguridad común, renunciamos de golpe a muchas de nuestras libertades. Hoy, y luego de casi 7 meses después, se les empieza a echar de menos. Hemos pasado a vivir en confinamiento domiciliar más de la mitad del año, para garantizar distanciamiento social, para evitar multitudes demandando servicios hospitalarios, saturación y colapso por camas de hospital. El costo inmediato ha sido la perdida de empleos, desaceleración de la economía, aumento en la violencia domestica o de genero, caída de ventas en productos y servicios no  indispensables, aumento de ventas en línea y entrega a domicilio, teletrabajo o trabajo desde casa, mayor demanda por educación a distancia síncrona. Muchos mayores de 50 años han perdido la vida a causa de las complicaciones en su salud por Covid-19, disminución en los ahorros -si los habías logrado- un escenario muy diferente, sin vacaciones de verano, sin viajes, sin reuniones familiares, sin reuniones sociales, sin reuniones políticas, sin reuniones religiosas, en fin. Millones de niños sin acceso a la educación, estudiantes de educación superior que han dejado a un lado sus sueños. Hasta el derecho a votar se cuestiona, algunos han visto el terreno idóneo para asaltar el poder.

De una manera obligada todos hemos tenido que adoptar medidas para sobre llevar un escenario que parecía ser temporal, si acaso logramos en breve la vacunación masiva. Si perdemos el temor a los riesgos de la vacuna o las vacunas, o si reinventamos la economía, si reactivamos los empleos, si cada uno logra re inventarse, si nos inventamos otra vez ante la llamada nueva realidad o nueva normalidad.

Los gobiernos del mundo están bajo la lupa de sus ciudadanos y electores, hablamos de aquellos países donde si hay elecciones de autoridades, saben que no tienen buenas calificaciones, (excluyendo a Corea del Sur, Uruguay y Taiwan) que los esfuerzos no han dado el ancho, que los números de contagios no son confiables, que no basta con "crear empleos" por miles solo a través de titulares en los diarios, que la salud pública no ha llegado a tiempo, que no han cumplido sus promesas a satisfacción, que sus amigos de los medios y de las redes sociales no podrán ocultar con fotos y vídeos que su torpe gestión, que la fachada se les cayó, que el bienestar y prosperidad solo alcanzó para sus más cercanos colaboradores. Vemos marchas, manifestaciones, abusos de autoridad, impunidad, robo descarado de fondos públicos, instituciones públicas disfuncionales, y la ya descarada y sin ningún limite -en todas sus formas- corrupción. Por esa vía no imagino propuestas inteligentes, ni oportunas que nos ayuden, ni apoyo eficaz para crear escenarios con un fuerte ecosistema emprendedor.

¿Qué hacer cuando todo falla? Pues tomas control de tu futuro, te reinventas, descartas las cargas pesadas innecesarias y aligeras tu caminar diario. Le pides sabiduría al cielo y te pones a trabajar haciendo nuevas cosas productivas que tengan valor. Estudias más, te capacitas más, te reinventas, te vuelves más creativo. Aprendes a caminar sobre lo que antes no se podía, utilizas de apoyo y de piso las voces que gritan "no se puede". ¿Vez la gran oportunidad que está delante de ti?

Es tiempo de imaginar un mundo diferente. Abrir nuevos escenarios en nuestra mente, conquistar viejos temores, superar limites mentales, saltar las barreras imaginarias, visibilizar aquello que no era evidente, traer al mundo material esas ideas que solo vivían en el mundo de los anhelos, desempolvar las listas de deseos, sacar adelante viejos sueños y los más nuevos por igual, ser solidarios con quienes podamos ayudar en el camino. No sé con certeza, si invirtiendo la mayor parte de nuestro tiempo, como un moderno Don Quijote, en el consumo de productos culturales de ocio vamos a dedicar el tiempo suficiente y necesario para lograr el despegue de nuestros proyectos, habrá que reorganizar nuestro tiempo, y posponer la procastinación, tomar con fuerza los valores olvidados, confiar que escribimos sobre un nuevo lienzo, que diseñamos sobre una página en blanco.

Las familias o grupos de apoyo deben provocar y estimular el hecho de platicar más sobre las cosas que siempre quisieron hacer y que el viejo escenario no les permitió lograr. Todos los días veremos que el escenario se volvió a mover, lo que nos invita a platicar todavía más y a soñar en voz audible como vencer a esos retos, esos gigantes. Tenemos que dar pequeños pasos en la dirección correcta, un poco cada día. Habrá que intentar y caer, y volver a levantarse, desarrollar resiliencia, dar frutos abundantes en el desierto, hacer brillar la luz en medio de la oscuridad. Queda salir de la caverna, salir del túnel, y sacudirse de encima las palabras castrantes y decidirse a conquistar los sueños más locos.

Que estés bien,



12 julio 2020

Al principio era la fotografía comercial


Hoy damos continuidad a nuestro post sobre la historia de la fotografía. Todo inició en 1824 con Nicéphore Niéce y su socio Louis Jackes Mandé Daguerré y los primeros procedimientos de fijación de imágenes. Pasados los días de oro del daguerrotipo se inició un mayor dominio de las tecnologías que permitían fijar y controlar a placer la imagen a través de la cámara.
Daguerrotipo de Louis Jackes Mandé Daguerré.
Fue el 22 de noviembre de 1854 que el fotógrafo francés André Adolphe Eugène Disdéri creó un producto a partir de fotografías que en pocos años llegó a convertirse en una moda internacional, el "retrato tarjeta de visita" de 9x6 centímetros. Consistía en colocar una placa de cristal sensible a la luz en un soporte giratorio que podía contener hasta 12 objetivos.
André Adolphe Eugène Disdéri
Esto permitía tomar 12 fotografías en una sola exposición, que luego se podían recortar y montar sobre tarjetas de visita. En 1859, el emperador de Francia, Napoleón III solicitó su juego de tarjetas, y puso a este producto fotográfico en el foco del radar mundial. Este procedimiento se basaba en varios pasos:
El sujeto se colocaba al frente a la cámara. La cámara hacía foco sobre este y producía una imagen nítida del sujeto. La fuente de luz se encendía y el sujeto se mantenía quieto durante la exposición. La exposición solía durar unos 10 a 15 segundos. Después de la exposición, la placa se revelaba en una solución de mercurio. La placa se fijaba con una solución de hiposulfito de sodio. Finalmente, la placa se secaba y se montaba en una tarjeta de presentación.
Paisaje por Ansel Adams
Lo principal que diferencia a las fotografías comerciales de otros géneros es la intención detrás de la toma. Ansel Adams, normalmente tomaría imágenes para capturar y preservar la belleza de la naturaleza en áreas vírgenes. Sin embargo, para esas tomas del parque nacional, la intención era vender boletos de acceso a los turistas. Era un proyecto a medida solicitado por una dependencia del gobierno federal.
Emperador de Francia Napoleón III
A partir de este evento podríamos decir con cierta exactitud que nace la fotografía comercial. Se trata pues de un proyecto por encargo, solicitado a un fotógrafo a la medida de las necesidades de un comprador ya sea con fines personales, profesionales o comerciales. Es gracias a los retratos de tarjetas de visita que el público descubre las bondades de una fotografía a la medida y los fotógrafos empiezan a descremar la demanda de estas imágenes. Al inicio restringidas por las patentes, y luego de ésto, finalmente liberadas. Por su propia naturaleza, la fotografía comercial puede ser bastante amplia. Técnicamente hablando, casi cualquier fotografía tomada con el propósito de vender o promocionar algo puede calificar como producto o servicio de fotografía comercial. Aún así, dado que las fotografías comerciales están destinadas a mostrar algo, las empresas simplemente no pueden transferir la responsabilidad de tomar esas fotos a nadie. Se necesita verdadera habilidad para producir esas imágenes y mucho profesionalismo.
Imágenes pictóricas de uso publicitario antes de los años 20.
Al inicio del pasado siglo 20, en el período conocido "entre guerras" surge la demanda de fotografías para la industria de los periódicos y revistas, así como para aplicaciones publicitaria. Los directores de arte que hacían la publicidad gráfica de los años 20 emplean dibujos y pinturas en ilustraciones con esta nueva atmósfera de la publicidad. Sin embargo, la estrategia de “la atmósfera” se convirtió en la dominante durante la primera Guerra Mundial, algunos anunciantes comenzaron a reconocer la utilidad de la subjetividad como las obras de arte de la fotografía de los pictorialistas.
Aspacia de Atenas, 1933. Foto por Lejaren á Hiller
Lejaren á Hiller el pionero. Nacido solamente como John Hiller en 1880, su estilo de ilustración fotográfica de ficción en las revistas femeninas había avanzado en la integración de la estética pictorialistas en la publicidad con imágenes ligeramente desenfocadas. Desenfoque, iluminación dramática, pesado retoque, impresión de combinación y decorados complejos fueron las expresiones visuales perfectas de la estrategia sugerente. En 1937 ganó el premio Edward Bok a la publicidad por la serie de fotografías Surgery through the Ages, sobre la práctica de la medicina antigua en varias culturas y civilizaciones para Davis & Geck un fabricante de suturas quirúrgicas. El jurado evalúa las fotografías presentadas por los participantes según criterios de originalidad, calidad, impacto y relevancia. La industria publicitaria se empieza a profesionalizar después de la I Guerra Mundial. Los directores de artes publicitarias establecieron organizaciones como el New York Art Director Club -en 1920- que patrocinó exposiciones de publicidad gráfica.
A principios del siglo XX, Lejaren à Hiller irrumpió en la escena fotográfica con una visión innovadora. Deseoso de romper con las rígidas normas de la época, Hiller experimentó con técnicas como la iluminación dramática, ángulos inusuales y composiciones creativas, transformando la fotografía publicitaria en una forma de arte. Gracias a su estilo dinámico y artístico cautivó a importantes marcas como Coca-Cola, Ford, Packard, Lux y Palmolive, que lo contrataron para crear imágenes memorables que cautivaran al público. Sus fotografías, ampliamente publicadas en revistas y anuncios, lo catapultaron a la fama como uno de los fotógrafos más reconocidos de su época. Hiller no solo buscaba vender productos, sino también narrar historias y despertar emociones. Su trabajo desafió las convenciones y elevó el status de la fotografía publicitaria a una forma de expresión artística. Su influencia se extendió a las generaciones posteriores de fotógrafos, dejando un legado imborrable en el mundo de la imagen. Su legado al mundo de la fotografía se puede resumir así:
Considerado uno de los padres de la fotografía publicitaria moderna. Su trabajo continúa inspirando a los fotógrafos de la actualidad. Fundador de la Lejaren Hiller StudiosAutor de libros como "The Art of Lejaren à Hiller". Defensor de los derechos de los fotógrafos.
Edward Steichen, originario de Luxamburgo.
En 1923, Edward Steichen logró dos importantes contratos de fotografía comercial, para producir fotografías de moda -fashion- y otros para publicidad para productos de belleza, alimentos, automóviles, joyas, etc. En 1923, Steichen se convirtió en el director de fotografía de la revista Vogue, cargo que ocupó durante dos décadas. Durante este tiempo, transformó la revista en un referente de la fotografía de moda, publicando imágenes de reconocidos fotógrafos como Cecil Beaton e Irving Penn.
Su nombre de nacimiento fue Edouard Jean Steichen. En 1881 emigra con su familia desde su natal Luxamburgo a los Estados Unidos de América, donde su padre encontró trabajo en una mina de cobre. Tomaría su primera foto en 1895 y posteriormente fue miembro del Photo-Secession (club de fotografía artística) el cual tenía la intención de elevar la fotografía como un medio artístico en sí mismo, sin necesidad de imitar a otras artes, tal como la pintura estaba impuesto en esa época. Durante la primera guerra mundial se dedicó en ella como fotógrafo. Más tarde trabajó para las revistas de moda Vanity Fair y Vogue y durante la primera guerra mundial dirigió la sección de fotografía de la US-Marine y posteriormente dirigió la sección de fotografía del Museo de Arte Moderno de Nueva York.
Edward Steichen, es considerado uno de los fotógrafos más influyentes del siglo 20. Su trabajo no solo contribuyó al desarrollo de la fotografía como medio artístico, sino que también la consolidó como una herramienta poderosa para la comunicación y la comprensión del mundo. Fue pionero en el uso de la fotografía como herramienta de comunicación. Promotor del arte moderno y la fotografía como forma de expresión artística. Organizador de importantes exposiciones que dieron a conocer al público la obra de fotógrafos reconocidos. Figura clave en la historia de la fotografía y el arte moderno. Destacan entre sus proyectos publicitarios las fotografías para la campaña publicitaria de la fragancia "Chanel No. 5" y las imágenes para la marca de ropa "Jantzen".
Desarrolló un estilo de recto-fotografía persuasiva que proyecta ideales, aspiraciones y fantasías obvias, que les hacía parecer alcanzable.

Virginia Oldoini, modelo de retratos de moda,
por Pierre-Louise Pierson.
La fotografía de moda (fashion) también nos vino a agregar un gran desarrollo a los contenidos de medios gráficos especializados (periódicos y revistas).
Por su parte los modernistas en Europa vieron más estrechas las conexiones entre la fotografía fina y aplicada; deseaba proporcionar un buen diseño para todas las personas; y consideraban a la fotografía moderna como una forma de lograr un cambio social. La fotografía publicitaria modernista surgió casi a la vez que el impulso moderno del diseño industrial de los años 1930, visto sobre todo en los estilos optimizados de la edad de la máquina. Los años 30 se caracterizan también por una segunda tendencia divergente en la publicidad fotográfica hacia fotos de la “la vida real”. La crisis económica de la gran depresión despertó la necesidad de hablar con “sinceridad” y “realismo” en las imágenes de la publicidad, pero en realidad llevó a viñetas excesivamente dramáticas acompañadas por titulares hiperbólicos. Cuando los materiales fotográficos comerciales entraron en el mercado (Kodachrome en 1935), los fotógrafos podían hacer negativos, estampados y transparencias con la suficiente facilidad para permitir el uso del color (cuatricromía process) en la publicidad. En esos años más de 80% de los anuncios publicitarios gráficos que existían eran imágenes, produciéndose un aumento del 60% en tan solo una década. Supuso un gran imparto en la industria gráfica y en la cultura.
Herbert Bayer (Austria) 
En esta década surgieron muchos fotógrafos como Herbert Bayer, Cecil Beaton entre otros, ellos trabajaban para agencias de publicidad y empresas. Herbert Bayer fue un polifacético artista austriaco que destacó en Bauhaus, a partir de 1928 fue fichado por Vogue en Berlín, Alemania. Fue fotógrafo independiente y director de la agencia de publicidad Dorland. Desde 1930 al 45 desarrolló una brillante carrera en New York, en 1946 se mudó a Aspen donde cobró renombre profesional.
Sus más destacados aportes a la fotografía publicitaria los encontramos en su diseño tipográfico, experimentó con la tipografía como elemento visual, creando composiciones dinámicas y expresivas. Combinó fotografías con elementos gráficos en capas para crear imágenes surrealistas y llamativas. Utilizó la abstracción geométrica para comunicar ideas y emociones de forma innovadora. Combinó diferentes técnicas y materiales para crear imágenes únicas y originales.
El fotógrafo inglés Sir Cecil Beaton.
Cecil Beaton, nacido en 1904 en Londres, se educó en Cambridge y comenzó en la fotografía como un hobby. Viajó a Hollywood en los años treinta. Allí, quedaría fascinado por los estudios y sus decorados que, en varias ocasiones, equipararía en belleza a la arquitectura de las catedrales europeas. Comenzó a trabajar para Vogue. Allí coincidiría con la flor y nata de la industria, de Coco Chanel a Diane Vreeland o Cristóbal Balenciaga. Al inicio de la guerra fría, y con el final del conflicto de la segunda guerra mundial hubo un considerable crecimiento en la cantidad de presupuesto asignado para publicidad, su estructura institucional creció, con publicaciones y el surgimiento nuevas agencias. El glamour y elegancia que caracteriza a menudo a las imágenes -antes de la II guerra mundial- de las mujeres, fueron suplantados por las representaciones de roles de género tradicional y la vida familiar al estilo de la clase media.

La Revolución Creativa llegó a afectar a una buena parte de la publicidad gráfica en revistas y periódicos, primero en los Estados Unidos, y luego al mundo entero. Durante  los años 60 hubo quizá menos uniformidad -estilísticamente hablando- que en otras décadas. El fotógrafo japonés Hiro, sin embargo, pudo expresar mejor el espíritu de publicidad de la época en su color intenso, geometría formal elegante y sutil equilibrio.
William Bernbach dirigió la revolución creativa en DDB.
La publicidad de la década de 1960 vio un mayor énfasis en el internacionalismo, más espacio para una superposición de estilos personales y comerciales y una mayor colaboración con directores de arte. La industria no podía ignorar cambios en cuanto a los valores sociales y nuevas representaciones de roles de género, tomando las relaciones raciales su lugar junto a las tradicionales.


Product shots para catalogo de productos de tienda.
La fotografía publicitaria -imágenes fotográficas de alta calidad profesional para uso comercial- de mediados del siglo 20 fue criticada por promover visiones demasiado tradicionales de vida o aspiraciones materiales poco realistas, crítica de la publicidad de hoy que se ha dirigido en imágenes al uso de drogas, tabaco, cuerpos anoréxicos u otros estilos de vida poco saludables, el fabricante italiano de ropa Benetton, durante su sociedad(1984-2000) con el publicitario Oliviero Toscani, habían utilizado a las víctimas del SIDA, presos y refugiados en sus anuncios, algo más social y realista y menos aspiracional. La fotografía comercial ha tenido un lugar significativo -aunque a menudo no reconocido- en la historia de la fotografía. La industria de la publicidad pasó a ser importante en la fotografía cuando descubrió su poder para transmitir las bondades y los beneficios del consumismo. La fotografía sigue siendo un elemento dominante; y reciente estudio académico de publicidad fotográfica ha ayudado a desarrollar una comprensión más compleja de la diversidad dentro de fotografía modernista.
Mesa de disparos y lámparas de iluminación montadas para Food styling
Dentro del universo de la fotografía comercial tenemos otras grandes galaxias de disciplinas que son parte importante de este increíble vecindario. Así tenemos fotografías para ser utilizadas en la publicidad, en cualquier lugar donde se pueda ver publicidad, incluidos carteles publicitarios, carteles, páginas de revistas, anuncios en línea, etc. Imágenes para los sitios web, como las utilizadas para promocionar el lanzamiento de un nuevo producto, o incluidas en un comunicado de prensa. Imágenes de catálogo y ventas, estas serán imágenes de un producto en uso y -a menudo- son de fórmula (por ejemplo, una marca de ropa generalmente querrá modelos que muestren la ropa contra un fondo blanco, mostrando tanto el frente como la parte posterior de la prenda, así como cualquier otro detalles pertinentes). Piensa también en los menús de restaurantes, así como en catálogos no convencionales como Amazon, y otras tiendas en línea. Empaque del productos, todas las imágenes que se incluyen en el empaque, incluidos los productos en los que puede no pensar al principio: carátulas de CD y DVD, etiquetas, manuales de instrucciones., etc. La fotografía de alimentos -food styling- también forma parte de enorme universo.
Voy a atreverme a seleccionar una lista corta de fotógrafos publicitarios y comerciales que te pueden ayudar a mejorar el trabajo que has estado realizando hasta hoy, aquí siempre corro el riesgo de dejar fuera a más de uno, para curarme en salud te invito a agregar en los Comentarios(abajo) a aquellos fotógrafos que tú valoras mucho y que también se debieron incluir a esta corta lista, el orden no es jerárquico, es más bien algo aleatorio:
Oliviero Toscani.
Bandera de Honduras: Mauricio Pineda
En Honduras, no tenemos registros de nuestros pioneros, hemos perdido una parte importante de nuestra memoria fotográfica. Con todo ésto en contra,  trataremos de hacer memoria y traer al presente a manera de humilde homenaje de algunos fotógrafos comerciales. Algunos de los nombres de fotógrafos publicitarios -por allá de los años 70 a nuestros días- que han apoyado en distintos momentos el desarrollo de esta creativa actividad de la "economía naranja" son: Juan Pablo Martell, el crew del Foto Gremio; Max Hernández, Gustavo Castillo, y Adolfo Deras. Óscar Asfura, René Pauck, Marcial Sevilla, Ramón Arturo Sosa, Paul Carvajal, Eduardo Moradel, Mario López, Napoléon Martínez, Jaime Danilo Rosado,  Daniel Mendoza, Ricardo Rivera, Carlos Palma, José Luis Durón, Saúl Larios, entre muchos otros creativos fotógrafos publicitarios y comerciales que siguen pasando la estafeta a las más nuevas generaciones de artistas de las lentes.
Si damos tres grandes saltos en el tiempo podremos observar que desde 1990 hasta nuestros días han habido tendencias destacadas:
Desde los años 1990 al 2000, la fotografía publicitaria se caracteriza por la estética pulida y profesional, con énfasis en la perfección del producto. Dominan los estudios y la iluminación. Desde los años de 2000 al 2010 experimentamos auge de la fotografía digital, permitiendo mayor flexibilidad y creatividad. Se popularizan los estilos de vida y se adopta la fotografía documental en la publicidad. Desde 2010-2020 las redes sociales transforman el panorama. Las marcas buscan imágenes auténticas, naturales y con un toque personal. Los influencers y el contenido desarrollado por los mismos usuarios cobran importancia.
Se destacan de este periodo importantes aportes como la diversidad e inclusión, la publicidad refleja una mayor diversidad de culturas, etnias y tipos de belleza. La autenticidad, las marcas buscan conectar con el público a través de imágenes reales y honestas. La sostenibilidad, la fotografía publicitaria se vuelve más consciente del medio ambiente. La interactividad, las imágenes se integran con experiencias interactivas y tecnologías como la realidad aumentada.

El siglo 21. La fotografía publicitaria y comercial ha experimentado un gran desarrollo en los últimos 20 años, impulsado por la evolución de las tecnologías digitales y las tendencias sociales. Una de las principales tendencias que ha dominado la fotografía publicitaria y comercial en los últimos años es la democratización de la fotografía. La llegada de las cámaras digitales y los smartphones ha hecho que sea más fácil para cualquier persona crear imágenes de alta calidad. Esto ha dado lugar a una mayor diversidad de estilos y perspectivas en la fotografía publicitaria y comercial. Otra tendencia importante ha sido la importancia del storytelling. Las marcas se han dado cuenta de que las imágenes que cuentan historias son más memorables y eficaces para conectar con los consumidores. Esto ha dado lugar a un mayor uso de técnicas narrativas en la fotografía publicitaria y comercial. En cuanto a los fotógrafos que han liderado estas tendencias, podemos destacar a los siguientes: Steve McCurry, conocido por sus imágenes de gran formato y su uso del color. Annie Leibovitz, reconocida por sus retratos de celebridades y personajes históricos. Mario Testino, famoso por sus imágenes de moda y belleza. David LaChapelle, conocido por sus imágenes surrealistas y provocativas. Tim Walker, reconocido por sus imágenes teatrales y de ensueño. Estos fotógrafos han redefinido el lenguaje visual de la fotografía publicitaria y comercial, y su trabajo ha inspirado a generaciones de nuevos fotógrafos.
A continuación, te comparto algunos ejemplos específicos de cómo estas tendencias se han manifestado en la fotografía publicitaria y comercial en los últimos años: El uso de la fotografía móvil. La fotografía móvil se ha convertido en una herramienta esencial para los fotógrafos publicitarios y comerciales. Las marcas utilizan cada vez más imágenes tomadas con smartphones para crear contenidos más espontáneos y auténticos.
El auge del storytelling. Las marcas utilizan la fotografía para contar historias que sean relevantes para sus clientes. Estas historias pueden centrarse en los productos o servicios de la marca, o bien en los valores y la cultura de la empresa. La diversidad de estilos y perspectivas. La fotografía publicitaria y comercial es cada vez más diversa. Las marcas utilizan imágenes que reflejan la diversidad de la sociedad, tanto en términos de raza, género, etnia y orientación sexual. En conclusión, la fotografía publicitaria y comercial ha experimentado un gran desarrollo en los últimos 20 años. Estas tendencias han dado lugar a una nueva era de la fotografía publicitaria y comercial, que es más diversa, inclusiva y narrativa.

Qué estés bien,

02 julio 2020

Vencer a los enemigos de la creatividad

El miedo a enfrentar el papel en blanco.

Emprender el camino para lograr una solución creativa, para un proyecto nuevo de diseño gráfico, de publicidad, de desarrollo de contenidos, para una App en fin cada reto supone lograr dar solución duradera e innovadora.
Las soluciones creativas surgen cuando hemos sido capaces de vencer a los enemigos que nos rodean a diario y que amenazan con frustrar nuestro objetivo. No se trata solamente de vencer a nuestro miedo al papel en blanco, hay una gran variedad de distractores que afectan o apartan nuestra atención, logrando desenfocar nuestra conciencia del objetivo. Tu motivación, energía, e interés deben mantenerse muy altos, distingue tu cansancio y la fatiga; aprende sobre tus propios tiempos de mayor fuerza y los de mayor debilidad, descansa y duerme lo necesario. Esfuérzate por mantener alerta y activa tu curiosidad. El exceso de comodidad, el exceso de sentido común pueden matar a la innovación. Dudar y temer equivocarse, es un riesgo que se debe tomar no busques la perfección al primer intento.
Mantener el foco en el objetivo. Desde un inicio debemos tener claro que vamos a llegar a buen puerto, y que posiblemente ésto va a demandar esfuerzo y a veces algo de dolor o molestias. Será como esforzarse en mantener la mirada en la luz del faro en medio de la noche de tormenta, cada minuto, cada segundo para evitar chocar y naufragar. Los que suelen ser muy distraídos aquí podrán descubrir su primer reto. No escuchar las voces al rededor que suelen hacer que gires la cabeza cada vez, no escuchar los cantos de las sirenas, ignorar con cortesía las miles de voces que dicen que no se puede, ahora mismo las múltiples pantallas a nuestro alrededor (tu teléfono, tu laptop, el televisor) nos generan un déficit y dispersión de la atención, así que no te permitas diluir tu poca atención entre tantos mensajes y notificaciones muy urgentes, más no importantes. Tienes que recordarte muchas veces por minuto cual es el objetivo, escríbelo, apuntalo, ponlo a la vista, vuelve a leerlo. Viene bien tomar algunas horas de dieta digital.
Tiempos de entrega. Se termina hasta que se termina, no siempre habrá tiempo suficiente, ni el tiempo que me hubiera gustado disponer. Casi te puedo anticipar que no va a pasar así. Así que entre más pronto enfoques tu atención y tu conciencia en el problema de fondo ese problema que realmente interesa resolver con una solución creativa, mejor lograrás gestionar tu valioso y escaso tiempo. De alguna forma el horno de microondas y la computadora nos hacen asumir que todo es producto de la espontaneidad instantánea, no es así. Escribe en orden las cosas importantes, organiza su orden, su secuencia, imagina un proceso lógico al que podrías seguir para llegar al destino programado. Si hay una hora de entrega esfuérzate en llegar con tiempo suficiente para atender imprevistos. Los genios suelen dedicar más tiempo que el resto para perfeccionar una tarea.
La presión. Es algo a lo que habrá que acostumbrarse y algo de lo que debes aprender a liberarte sin que destruyas tu vida en el intento. Si por allí a tu vecino le gusta platicar mucho, se vale cambiar de silla, si por allí a tu amigo le gusta ser el rey de los lentos, no le dejes en tu equipo. La mejor manera que he encontrado para lidiar con la presión es estar lo mejor informado posible y vencer a la incertidumbre; cada vez que te sea posible. La presión, la urgencia, la compulsión pueden ser herramientas útiles si aprendes a montar sobre éstas.
Dales su tiempo. No va a llegar de golpe, se llega paso a paso, uno por vez. Tendrás que dar algo de tiempo para que la información inicial o previa sea por fin entendida, los datos iniciales necesitan hacer conexiones, relaciones nuevas, aproximarse, asociarse para experimentar nuevas posibles salidas. Son potenciales primeros pasos, no han sido verificados, ni juzgados así que sigamos así hasta lograr un flujo continuo de nuevas relaciones que podrían resolver el problema. Una vez que este flujo de ideas comienza a surgir se deberán documentar, se debe retener copia de toda idea por loca o excéntrica que ésta parezca al inicio. Una vez que no haya más nuevas ideas, y se terminen las nuevas relaciones habrá que organizar los documentos que guardan estas ideas en bruto y revisarlas, mejorar un poco cada una sin importar si se trata solo de rayas, apuntes desordenados, frases incompletas, lo que sea que se haya guardado. Todo puede resultar útil. Así que ten muy cerca tuyo una libreta, un teléfono para dejarte mensajes, toma apuntes, toma notas de voz. A mi me ayuda salir a caminar por allí unos 5 minutos, luego regresar y retomar el flujo de ideas en bruto.
La hora de evaluar y mejorar. Platique sobre las ideas con mayor potencial, haga preguntas a otros, platique con sus compañeros y discutan el potencial de cada idea para resolver el problema. Descubra que saber escuchar tiene una gran importancia para validar, verificar y mejorar. No se meta dentro de una burbuja, permita a sus ideas demostrar su capacidad de resolver y sobrevivir solas.
Juzga, pero no mates. Muchas veces somos muy duros jueces, otras muy ligeros y poco exigentes. Cada vez que pueda involucre a alguien más que desconozca su trabajo, y el proyecto y plantee algunas dudas en forma general, escuche con mente abierta, es posible escuchar la voz del sentido común por esta vía. Aprenda que las ideas de un proyecto, pueden ser la solución para otros proyectos o para sus problemas de más adelante. Recomiendo ser duro con cada idea, se vale criticar con algo de rudeza con el único fin de exponer y desnudar sus debilidades y evaluar cómo fortalecer, mejorar y superar su estado inicial. Algunas ideas caen aquí mismo, y surge una completamente nueva. Otras crecen exponencialmente.

Que estés bien.


01 junio 2020

El viaje del consumidor real

Viaje del consumidor  real

Todos los días viajamos por un universo de datos que crece a gran velocidad. Los consumidores de hoy piden a las marcas -productos o servicios de los emprendedores- experiencias memorables. El consumidor actual toma decisiones en base a una colección o conjunto de experiencias vividas con las marcas. Podemos entender entonces que el emprendedor anunciante ahora debe hablar menos de su producto, para mostrar mayormente la experiencia wow! que va a entregar. Algunos especialistas de la planificación estratégica ya han comenzado a hablar de la era post digital. En los últimos 30 años hemos trabajado muy duro en desarrollar canales y plataformas digitales para comunicarnos mejor con el consumidor real.
El viaje del comprador digital por el universo de la información.
Cada vez tenemos más datos sobre nuestro consumidor real, imagine Ud. que solamente hace 5 años atrás reunimos 8 Zettabytes de datos, y en 5 años más adelante acumularemos 163 Zb en datos. [Un gigabyte son mil megabytes; un terabyte son mil gigabytes; un petabyte, mil terabytes; un exabyte, mil petabytes; y un zettabyte, mil exibytes]. Hace unos años comenzamos a coleccionar información de primera mano sobre los consumidores reales de nuestros productos, servicios y marcas ¿Para dónde van, qué harán allá, qué les interesa hoy o mañana?

Nos enfrentamos a una enorme montaña de datos, y cada minuto la montaña crece un poco más. El punto es cómo poder analizar tanta información para descubrir los insights del consumidor tan necesarios para anticiparnos al consumidor real. Así que sabiendo que un grupo de personas no podrá analizar tantos datos, acudimos a los algoritmos y a la (AI) inteligencia artificial, aún sabiendo que éstos -todavía- están en la cuna. Y muchos menos podremos esperar que una computadora aplique empatía (la participación afectiva de una persona en una realidad ajena a ella, generalmente en los sentimientos de otra persona) y sentido común (capacidad natural de juzgar los acontecimientos y eventos de forma razonable) para descubrir los insights tan deseados por las marcas que compiten por la atención del consumidor de hoy. Llegamos al punto de cómo traducir los datos que coleccionamos en ideas valiosas e importantes junto a un conocimiento más profundo del negocio de los emprendedores.
El punto está en re-convertir los viejos puntos de ventas (bodega o almacén) en espacios idóneos para disfrutar de nuevas experiencias de usuario, una extensión más de los UX Labs. Así que tenemos prisa por encontrar los insights que nos llevarán hasta esa nueva idea disruptiva (la que provoca rupturas bruscas en la forma en la que se compite en un mercado, cambiando las reglas del juego).
El consumidor de hoy (siglo 21, casi al inicio de la tercera década) toma sus decisiones durante un camino, es un viaje rico en vivencias, que agrupa todas las experiencias, encuentros, eventos que las personas viven con las diferentes marcas.  Ahora - gracias al Internet-  los clientes potenciales están mucho más y mejor informados, y son capaces de tomar decisiones desde una posición de profundo conocimiento de lo que desean y ofrece el mercado. Existe un punto muy importante en el viaje digital del consumidor o un mapeo del recorrido -Consumer journey- pues estamos bregando con consumidores cada vez más empoderados. Ahora más que nunca antes debemos dejarle claro que él, uno a uno y de manera personal, es el centro de todos nuestros esfuerzos. Se trata de descubrir el momento correcto, el mensaje correcto y el canal o soporte correcto.
Encuentra el lugar común entre sus objetivos de marca y los del consumidor para hablar en el mismo idioma. Haga una lista de los momentos en que los vendedores interactúan con los clientes. Detecta los momentos en que la navegación del cliente en el proceso de compra es compleja. Pregúntate ¿Todo fluyó bien y recibiste la ayuda necesaria justo a tiempo? Diagrama el mapa o ruta del cliente que desea comprar al menos una vez cada año.
Vamos a entender por el viaje digital del consumidor a la forma en cómo interactúa su cliente con su marca, qué pasos sigue desde que la conoce hasta que adquiere el producto y se convierte en un cliente fiel y leal.
El viaje ideal va a formarse por cuatro etapas. Estas 4 etapas del viaje construyen un -funnel de ventas- embudo de ventas, cruzar este embudo de ventas inicia con muchos prospectos (persona o compañía que ha mostrado interés en lo que usted ofrece) y sólo lo terminan unos pocos. En algunos casos el prospecto te descubre gracias a que recibió un impacto de tu publicidad, se expuso al mensaje de tu publicidad. También se informó a través de las redes sociales, y llegó a teclear el nombre de la marca para llegar al sitio web y comprar en línea. Dicho de otra manera, te descubren, te toman en consideración, te compran y si quedan plenamente satisfechos te recomiendan.
De manera concreta las 4 etapas son: Conocimiento, consideración, preferencia, acción de compra y fidelización. Mire Usted el embudo de ventas a través de un sencillo caso hipotético:Vamos a tomar algunos "números alegres" para crear un modelo y a extraer la tasa de conversión, o lo que es lo mismo, cuantos clientes logras captar desde el total de las visitas recibidas. Si tienes 600 visitas diarias y 60 personas piden un presupuesto o una cotización, significa que tendrás 60 leads, y una tasa de conversión del 10% (Sería un caso muy favorable cuando un rango común está entre un 1% y un 5%).

El brandformance es una estrategia de marketing digital que integra de manera inteligente dos enfoques fundamentales: el branding (construcción y fortalecimiento de la marca a largo plazo) y el performance marketing (campañas orientadas a resultados medibles como clics, leads o ventas). Esta combinación permite crear campañas que no solo aumentan la visibilidad y el reconocimiento de la marca, sino que también generan resultados concretos y cuantificables en términos de rendimiento y retorno de inversión (ROI). En la práctica, el brandformance busca cubrir todas las etapas del embudo de ventas, desde atraer a una audiencia fría que aún no conoce la marca, hasta convertir clientes y fomentar su lealtad, facilitando así el camino del usuario hacia la compra. Además, esta estrategia optimiza recursos al unir la creatividad y el storytelling del branding con la precisión y análisis de datos del marketing de rendimiento, logrando una publicidad más segmentada, no intrusiva y con mayor capacidad de medición.

Qué estés bien,