01 octubre 2021

Línea de tiempo de la fotografía

No puedo esperar hasta llegar al final de este post para agradecerte el hecho de que pases por aquí y tomes algo de tu tiempo para descubrir alguna cosa nueva. Juntos, vamos a intentar poner de una forma algo ordenada una serie de eventos que contribuyen a desarrollar una enorme industria que a penas cien años atrás nadie podía, ni  siquiera, imaginar que podría tener tantos seguidores.

Se prevé una tasa de crecimiento de 4.8% anual en la industria de los servicios fotográficos para 2025-2027, según el Photographic Services Market Report 2025 de Grand View Research. Algunos estudios pronostican un mercado global de aproximadamente 13.2 mil millones de dólares en servicios fotográficos para 2025, con proyección de alcanzar 15.8 mil millones de dólares en 2027.
En cuanto a cámaras, el CIPA (Camera and Imaging Products Association) reporta que en mayo de 2025, las ventas de cámaras digitales con óptica fija (compactas) alcanzaron 186,420 unidades enviadas desde Japón, representando 28.4 mil millones de yenes. Esto refleja una disminución del 12.3% en unidades comparado con mayo de 2024, pero un aumento del 8.7% en valor debido al incremento en precios promedio. Las cámaras de óptica intercambiable (réflex y sin espejo) en mayo de 2025 se exportaron desde Japón con 312,850 unidades con un valor de 48.9 mil millones de yenes. Las cámaras sin espejo dominaron el mercado con 285,200 unidades (91.2% del segmento), mientras que las réflex representaron solo 27,650 unidades (8.8%), marcando el declive continuo del formato DSLR.

Comencemos nuestro viaje a través de la luz y la historia de la fotografía. Imagina que tienes una máquina del tiempo. Quédate conmigo, porque vamos a recorrer juntos más de 200 años de historia, desde el primer intento de capturar la luz hasta la cámara digital que revolucionó todo. No es solo una línea de tiempo: es la historia de personas obsesionadas con congelar el momento.
El hombre que esperó ocho horas. Estamos en 1826, en una pequeña casa en Chalons-sur-Saône, Francia. Joseph Nicéphore Niépce sube las escaleras con cuidado, llevando una pesada cámara oscura de madera. Su hijo Isidoro lo ayuda a colocarla frente a la ventana del desván. Niépce no sabe que está a punto de hacer historia. Mira por la ventana ve el patio de su casa, los tejados vecinos, el cielo gris. Con paciencia de monje, prepara una placa de peltre recubierta con betún de Judea. Ahora tendrá que esperar mucho. ¿Cómo se hacía el betún de Judea? Observemos paso apaso:
1. Placa de peltre o plata (pulida hasta quedar con acabado de espejo).
2. Betún de Judea natural (Se extraía de lagos asfálticos naturales como el Mar Muerto) disuelto en aceite de lavanda esencial.
3. Se extiende una capa ultra-fina sobre la placa.
4. Se seca en oscuridad total.
5. Se expone en cámara oscura por 8 horas a varios días.
6. Se lava con aceite de lavanda para revelar.
7. Se graba al aguafuerte el metal expuesto (opcional).

Ocho horas de paciencia absoluta mientras la luz del sol recorre el cielo y marca lentamente la placa. Cuando finalmente revela la imagen, lo que ve es borroso, casi mágico: es la primera fotografía permanente de la historia. La llama "Point de vue du Gras" —Vista desde la ventana de Le Gras.
Point de vue du Gras (Punto de vista desde la ventana de Le Gras)

Pero Niépce tiene un problema, cada foto le toma varios días. Días completos esperando que la luz haga su trabajo. Necesita ayuda.
El encuentro que cambiaría todo. Fue en el año de 1829, en París desde un taller iluminado por velas, Niépce conoce a Louis Jacques Mandé Daguerre, un pintor y decorador de teatro que se ha hecho famoso por dominar la cámara oscura. Daguerre no es científico: es artista. Pero como Niépce, está obsesionado con un solo problema ¿cómo acortar el tiempo de exposición? Se estrechan las manos y firman un acuerdo. Juntos, investigarán. Juntos, encontrarán la respuesta.
Pero la vida es cruel y en 1833 Niépce muere. Daguerre se queda solo, con la promesa de un amigo y la frustración de no haber logrado el objetivo. Sin embargo, Daguerre no se rinde.
Daguerrotipo
El descubrimiento accidental. Fue en 1838 que Daguerre trabaja en su taller. Ha estado experimentando con placas de plata recubiertas de yoduro de plata. Frustrado, guarda una placa expuesta en un armario oscuro, esperando probar con algo diferente. Días después, la saca. Y lo que ve lo deja sin aliento la imagen ha aparecido. No fue la exposición completa, fue algo más. Daguerre descubre que al revelar la placa con vapores de mercurio, la imagen latente —invisible— se vuelve visible. Es el primer procedimiento con revelado en la historia.
El daguerrotipo nace ese año. El tiempo de exposición baja de días a media hora. Cuando lo anuncia públicamente en 1839, París estalla. La gente se reúne en las calles para ver las primeras fotografías verdaderas: imágenes nítidas, detalladas, reales. Por primera vez, podemos ver el rostro de alguien que murió hace siglos. Podemos ver una calle de París, con un hombre botando sus zapatos en la esquina —sí, hay una foto del Boulevard du Temple donde aparece un hombre siendo atendido mientras se calza, el primer ser humano fotografiado en la historia.
El francés que nadie reconoció. Mientras Daguerre recibe gloria, hay otro hombre trabajando en silencio. Hippolyte Bayard es un funcionario del gobierno francés que, en 1837, desarrolla un procedimiento para obtener positivos directos sobre papel. No usa placas de plata. Usa papel. Es más barato, es mucho más simple. Pero cuando Bayard muestra su invento en 1839, el daguerrotipo ya ha robado toda la atención. Lastimosamente para él, nadie lo reconoce públicamente. Hay una historia trágica sobre Bayard. Dice la leyenda que, frustrado por la indiferencia, se fotografió a sí mismo como un ahogado. La foto se titulaba "El cadáver de Bayard", y el cartel decía: "El desgraciado se ha suicidado. El gobierno y la academia han sido incapaces de hacer nada por él". Bayard nunca obtuvo grandes beneficios económicos, pero su trabajo ayudó a fundar la Sociedad Francesa de Fotografía. Muchas veces, los héroes no reciben el reconocimiento en vida.
El inglés que inventó el negativo. Al otro lado del Canal de la Mancha, William Henry Fox Talbot mira las fotos del daguerrotipo y piensa: "Hay algo mal aquí". Su problema es simple, cada daguerrotipo es una pieza de arte única, sin posibilidad de copias. No puedes hacer duplicados. Talbot, que viene de la pintura y el dibujo, sabe que el arte necesita reproducción. Necesita de un negativo para generar todos los positivos que quieras. En 1841 Talbot patentó el calotipo. Por primera vez en la historia, tienes un negativo sobre papel que puedes usar para imprimir múltiples copias. Algo aquí resultó ser revolucionario. Pero tiene un defecto, el papel tiene fibras, y las copias salen borrosas. El daguerrotipo sigue siendo más nítido. Talbot no sabe que su idea —el negativo/positivo— será la base de la fotografía durante los próximos 150 años. 
El químico que nos dio los nombres. En 1839, un científico inglés llamado John Herschel observa todo este bullicio y decide ayudar. Herschel no busca fama únicamente busca hacer química. Descubre que el hiposulfito de sodio puede fijar las imágenes permanentemente. Antes de esto, las fotos se seguían oscureciendo con la luz. Herschel resuelve el problema. Pero hace algo más importante, le pone nombre a las cosas y acuña los términos "fotografía", "negativo" y "positivo". Cada vez que tú usas esas palabras, estás usando el vocabulario propuesto por Herschel.
El hombre que permitió los retratos. Imagina que tú quieres ser fotografiado en 1840. Tienes que sentarte, inmóvil, durante media hora. Tus ojos se cierran, tu cabeza se mueve, tu facial se cansa. Las fotos de esa época muestran personas con caras tensas, ojos cerrados. Nadie sonríe porque sonreír por media hora resultaba imposible. Es en 1841 que Armand Fizeau, un físico francés joven, tiene una idea: ¿y qué pasa si cambiamos el yoduro de plata por el bromuro de plata? El bromuro es mucho más sensible. De repente y el tiempo de exposición baja a unos segundos. Por primera vez, puedes mirarle a la cámara, mantener la expresión, y... ¡listo! Los retratos nacen ese año. Las personas pueden finalmente sonreír en las fotos. La fotografía se vuelve íntima, personal.
La placa que tenía que estar húmeda. Es hasta 1851 que Frederick Scott Archer, un escultor inglés que se ha vuelto fotógrafo por necesidad (necesita retratos de sus modelose para sus esculturas), tiene un problema, el calotipo de Talbot es borroso, y el daguerrotipo es único. Archer mezcla colodión (algodón pólvora disuelto) con sales de plata y lo vierte sobre una placa de vidrio. El resultado es asombroso: la calidad es mejor que nunca. Pero hay un problema enorme, la placa debe exponerse mientras está húmeda. Y revelarse inmediatamente después. Esto significa que si quieres fotografiar un paisaje, tienes que llevar un laboratorio portátil contigo una tienda de campaña oscura, productos químicos, todo. Los fotógrafos del siglo XIX eran una mezcla de artistas, químicos y campistas. 
El colodión húmedo dominará la fotografía durante 30 años. Es el precio de la calidad. 
El médico que inventó la placa seca. En el año de 1871, Richard Leach Maddox es un médico británico que, en su tiempo libre, experimenta con fotografía. Es curioso: los médicos de esa época a menudo eran fotógrafos aficionados porque entendían la química y la anatomía. Maddox tiene una idea loca ¿y si reemplazamos el colodión por gelatina? Sería como la gelatina de postre un poco sólida pero todavía es flexible. La gelatina puede contener las sales de plata y mantenerlas estables. Maddox no lo sabe aún, pero acaba de inventar las placas secas. 
En 1878, Charles Bennett, otro inglés, perfecciona el proceso. Descubre que si mantienes las placas a 32°C durante varios días, la sensibilidad aumenta enormemente. De repente, la exposición baja a fracciones de segundo. Ya no necesitas la tienda de campaña oscura. Ya no necesitas revelar inmediatamente. Puedes comprar placas en paquetes sellados, tomar fotos en un viaje, y revelar semanas después. La fotográfía instantánea nacerá en ese mismo año.
El hombre que dijo "aprieta el botón" en 1888 fue George Eastman, un estadounidense que ha estado trabajando en rollos de película flexible. Ha visto el problema, las placas de vidrio son pesadas, frágiles, difíciles de transportar. Eastman reemplaza el vidrio con nitrato de celulosa, un rollo (bobina) de película flexible. Pero Eastman no es solo inventor, es emprendedor. Sabe que la fotografía solo crecerá si se democratiza y es accesible para todos. 

George Eastman
El 4 de septiembre de 1888, registra la marca Kodak. Ese mismo año, lanza la primera cámara Kodak, ya viene con 100 fotos de película. Tú tomas las fotos, envías la cámara a la fábrica, ellos revelan todo, imprimen las fotos, y te la devuelven la cámara con un rollo la película recargada y las fotos impresas. "Tú aprietas el botón, nosotros hacemos el resto". Por primera vez, no necesitas ser químico. No necesitas contar con cuarto oscuro. No necesitas saber nada de fotografía. Solo encuadrar y apretar el botón. La fotografía sale de los estudios y entra en las familias. Las familias comienzan a tomar fotos de sus hijos, sus vacas, sus viajes y sus vacaciones. La fotografía se vuelve democrática.
El sueño del color, durante décadas, la fotografía es blanco y negro. Pero los científicos sueñan con el color. Para el año de 1869, Louis Ducos du Hauron, un francés obsesivo, toma tres fotos del mismo paisaje: una con filtro rojo, otra con verde, otra con azul. Luego superpone las tres imágenes. Y sí funciona, aparece el color. Pero todavía es complicado. Necesitas generar tres fotos, tres negativos, tres impresiones. No resulta ser nada práctico. 
En 1907, los hermanos Lumière —sí, los mismos que inventaron el cine— lanzan el autocromo. Es una placa de vidrio con millones de microfiltros de colores hechos con granos de papa. La imagen es hermosa: colores pastel, casi etéreos. Pero sigue siendo muy caro. Y solo puedes tomar unas pocas fotos antes de cambiar la placa. El color sigue siendo un lujo. 
Dos músicos que cambiaron la fotografía. Fue en 1917 que Leopold Damrosch Mannès y Leopold Godowsky Jr. Ellos son dos músicos clásicos estadounidenses. Mannès es violinista, Godowsky es pianista. Pero ambos tienen una obsesión la fotografía en color. Todo comienza cuando ven la película Our Navy en Prizma Color, publicitada como "a todo color". La calidad es terrible. Los colores se desvanecen. Ambos se sienten engañados. "Si nadie más puede hacerlo bien, lo haremos nosotros", piensan. Diseñan su propia cámara de cine con tres lentes, cada uno con un filtro: naranja-rojo, verde, azul-violeta. Toman múltiples exposiciones en blanco y negro y las proyectan a través de los filtros. Funciona... pero no es comercialmente viable.
Ya para el año de 1922 Mannès va a Europa para actuar. En un tren, conoce por casualidad a un ejecutivo de Kuhn, Loeb & Co., una firma de inversión. Le describe su proyecto. El ejecutivo se interesa en su proyecto. En el año de 1930 -casi 100 años atrás- Kodak queda tan impresionado que contrata a Mannès y Godowsky para que se muden a Rochester y usen sus laboratorios. Dieciocho años después de haber comenzado, finalmente tienen suficiente respaldo. Y para 1935, nace Kodachrome, no es como el autocromo. No usa filtros de papa. Usa tres capas de emulsión, cada una sensible a un color: rojo, verde, azul. El revelado es complejo —tienes que llevar la película a un laboratorio especializado— pero los colores son vivos, permanentes, memorables. National Geographic usará Kodachrome durante 70 años. Las fotos de los años 50, 60, 70 que ves en libros de historia la mayoría son Kodachrome.
                                                           

La guerra que retrasó el color. Mientras Mannès y Godowsky trabajan en Kodachrome, en Alemania, Agfa está desarrollando su propio proceso denominado Agfacolor. En 1936: Agfacolor nació y resultó ser incluso más simple que Kodachrome usa el sistema negativo-positivo, lo que significa que puedes imprimir copias fácilmente en casa. Pero hay un problema sobre el horizonte la Segunda Guerra Mundial estalla. Agfacolor no se lanza comercialmente hasta 1949. Mientras tanto, Kodak lanza Kodacolor en 1942, la primera película color negativo-positivo para amateurs. Kodacolor se vuelve la película más popular entre fotógrafos amateurs. Por primera vez, puedes tomar fotos en color de tu familia, imprimirlas en casa, y dárselas a tus abuelos. Durante 20 años, Kodak y Agfa competirán ferozmente. La calidad mejorará, el precio bajará. El color se vuelve común y normal.
El ingeniero que inventó el futuro. 12 de diciembre de 1975. Rochester, Nueva York. En los laboratorios de Eastman Kodak, un ingeniero joven llamado Steve Sasson está terminando un prototipo. Sasson tiene 26 años. Su jefe le pidió que "haga algo con un sensor de imagen que acabamos de desarrollar". Sasson no sabe que está a punto de inventar el futuro. El dispositivo que construye es absurdo, pesa 3.5 kg (como una tostadora grande) No tiene pantalla, graba la imagen en un cassette digital y se tarda 23 segundos en grabar una foto. La foto es blanco y negro, con la calidad de un videojuego de los 80s 0.01 megapíxeles. Sasson le muestra el prototipo a sus superiores. Ellos dicen: "Esto es genial... pero ¿qué hacemos con ello?". Kodak no logró ver el potencial. Los directores de Kodak piensan que la fotografía digital nunca reemplazará a la película. Kodak tiene algo de razón por algún tiempo... Steve Sasson acaba de inventar la primera cámara digital. Y Kodak, la empresa que lo emplea, no sabrá cómo aprovecharlo. (Ver vídeo de Steve Sasson, hacer clic aquí)
Ahora tú estás en esta historia. Ahora mira tu mano. ¿Está sosteniendo un teléfono? ¿Una cámara? Eso es el resultado de 200 años de personas obsesionadas con la luz.
Niépce esperó ocho horas por una foto borrosa. Daguerre reveló imágenes con mercurio. Talbot soñó con negativos. Herschel puso nombre a las cosas. Fizeau permitió los retratos. Archer hizo que los fotógrafos llevaran tiendas de campaña. Maddox inventó la placa seca. Eastman dijo "aprieta el botón". Los Lumière trajeron el color. Mannès y Godowsky, dos músicos, insistieron 18 años hasta que Kodak los escuchó. Sasson construyó el futuro y su empresa no lo entendió. Todos ellos estaban equivocados en algo. Todos ellos tenían razón en otra cosa. La fotografía que conoces hoy —en tu teléfono, instantánea, en color, que puedes compartir con todo el mundo en segundos— es el resultado de todos ellos. Mañana, quizás la fotografía como la conocemos sea superada. Quizás en 50 años, notarás que ya no usamos "cámaras" sino algo que no podemos ni imaginar hoy. Pero mientras tanto, tú estás en esta historia. Cada vez que tomas una foto, estás continuando el trabajo de Niépce, Daguerre, Talbot, Eastman, Sasson.
¿Estás capturando la luz? ¿Estás haciendo historia?¿Cuál es tu foto favorita? ¿La de tu hijo recién nacido? ¿La de tu abuela sonriendo? ¿La del atardecer en tu viaje? Esa foto existe porque, hace 200 años, un francés esperó ocho horas frente a una ventana para esperar por la primera foto. Gracias por viajar conmigo a través de la luz.

Qué estés bien,

1 comentario:

Anónimo dijo...

Interesante Historia, gracias por compartirlo con nuestra generación.