01 noviembre 2019

Buenas prácticas en la publicidad.

¿Qué se entiende por ética? “Ética (del griego ethika, de ethos, comportamiento, costumbre), principios o pautas de la conducta humana, a menudo y de forma impropia llamada moral (del latín mores, costumbre) y por extensión, el estudio de esos principios a veces son llamados filosofía moral.” Para Fagothey (1991) “es el conocimiento de lo que está bien y de lo que está mal en la conducta humana” además podemos entenderle mejor así pues a diferencia de la moral no prescribe ninguna norma o conducta ni nos manda o sugiere directamente qué debemos hacer. Su cometido, aunque pertenece al ámbito de la praxis, es mediato, no inmediato, y consiste en aclarar qué es lo moral, cómo se fundamenta racionalmente una moral y cómo se ha de aplicar esta posteriormente a los distintos ámbitos de la vida social. 
Este protagonismo económico, social y cultural de la publicidad hace cada vez más necesaria la correspondiente regulación de sus diferentes aspectos normativos. Si la publicidad ocupa un lugar importante en nuestra sociedad e influye poderosamente en nuestras vidas, es lógico que nos preocupemos por las normas que deben guiarla. La publicidad ha sido así objeto de una atención creciente por parte del derecho. La regulación jurídica aumenta conforme lo hace la trascendencia de los productos anunciados (como en el caso de los farmacéuticos) o de los hábitos de consumo fomentados, cuando la publicidad se dirige a grupos de especial atención (como los niños); o cuando afecta a derechos fundamentales de las personas (como la salud, la intimidad, la imagen, etc.).
Sin embargo, aunque nadie duda del papel imprescindible del derecho en la regulación de la publicidad, también es cierto que tiene algunas dificultades a la hora de cubrir todos sus aspectos morales y normativos. Son estas dificultades y limitaciones del derecho las que hacen necesario el refuerzo de la ética publicitaria a través de la autorregulación. De ellas, dos son especialmente significativas:
El derecho, la norma jurídica, tiene que ser general. Esta generalidad es mayor aún si cabe en ámbitos como el de la publicidad, lo cual deja siempre un cierto margen a la hora de concretar las conductas que se ajustan o no a derecho. En ocasiones, este margen es utilizado por algunos para escapar al espíritu de la ley, lo que hace muy recomendable la existencia de otras formas de exigir corrección que complementen al ordenamiento jurídico.
El derecho prescribe las conductas incorrectas que pasan así a ser ilegales. Pero en una sociedad abierta y plural como las nuestras, hay muchas cuestiones que no pueden ser reguladas por el derecho y que sin embargo tienen una dimensión ética destacada, que en ocasiones dañan la imagen de la publicidad y provocan malestar social. En estos casos, los mecanismos de autorregulación están en mejores condiciones de abordar estas cuestiones. Por su parte, algunos rasgos específicos de la publicidad acentúan más si cabe estas limitaciones del derecho y hacen más necesaria la labor autor reguladora. Uno de estos rasgos es el gran dinamismo de la actividad publicitaria. Dado los intereses económicos en juego y su propia naturaleza, la publicidad resulta una actividad especialmente dinámica, siempre dispuesta a aprovechar novedades o producirlas ella misma con tal de llegar a un público saturado de mensajes. Justo lo contrario del derecho, siempre más lento y cuidadoso. Sólo cuando alguna novedad tecnológica, comercial, comunicativa, etc., lleva ya algún tiempo en el mercado se produce su regulación jurídica. Entre la aparición de la novedad y su regulación pasa por tanto un espacio de tiempo más o menos amplio. Este vacío suele ser una invitación para que los más desaprensivos se aprovechen y traten de obtener ganancias rápidas, con la tranquilidad que supone no poder ser sancionados por ello. Aquí la autorregulación puede jugar un importante papel al suplir el vacío jurídico, estableciendo criterios que permitan discriminar entre una publicidad ética y la que no lo es.
Como parte de un colectivo y dentro de la sociedad que nos rodea se hace necesario entonces un código ético o código de ética, que busque o pretenda desarrollar una cultura ética. Que alimente un diálogo reflexivo sobre unos ideales de convivencia, integración, inclusión, participación, que nos dé la oportunidad de avanzar hacia la construcción del bien común, este instrumento es importante y valioso pues nos da la oportunidad para que nos reconozcamos mutuamente y sigamos construyendo una industria publicitaria con más y mayores oportunidades.
La autorregulación publicitaria surge como respuesta de la propia industria a la exigencia de la sociedad para que existan garantías de confianza y credibilidad en la publicidad y su objetivo es que la actividad publicitaria se realice de forma veraz, legal, honesta y leal, todo ello en beneficio de los consumidores, de los competidores y del mercado, en general.
Es ante esa valiosa necesidad que los publicitarios, medios, y anunciantes en su carácter individuo y de colectivo deciden establecer el Código de Ética Publicitaria, el mismo que contiene las pautas de conducta que se comprometen a cumplir y hacer respetar. 

En París en el año 1919 se constituyó la Cámara Internacional de Comercio de París -ICC- aquí se crearon las normas del (CPI) Código Internacional de Prácticas de Publicidad publicado inicialmente en 1937 y ya para nuestros días ha sufrido al menos ocho revisiones, y ha servido de inspiración a la mayoría de los códigos de ética publicitaria que hoy están vigentes en el mundo entero. Incluye nuevas directrices para las prácticas de publicidad en internet, SMS y publicidad infantil. La CCI, goza de la condición de entidad consultiva de primer orden ante las Naciones Unidas, sus agencias y organismos especializados, y mantiene una fluida y estrecha relación con otras organizaciones internacionales, la Organización Mundial del Comercio, la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual, la OCDE, el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, donde expone las visiones del mundo de la empresa y aboga a favor de sus intereses.
Estos instrumentos de autodisciplina regulan las actividades publicitarias para todos los países aquí representados. “Queremos que las empresas adopten este nuevo código actualizado de Prácticas de Publicidad con el fin de servir mejor a su público. Los consumidores necesitan saber que la publicidad que reciben de todos los medios es honesta y verás, que no va a engañar ni a confundirles. También quieren saber que la información personal que dan a las compañías está debidamente resguardada. Este nuevo código provee esa seguridad a través de las empresas que se han suscrito a este código para cumplir sus preceptos” dijo John F. Mandrefi, presidente de la CCI. 
En Francia desde 1953 funciona el Bureau de Vérification de la publicité, en el Reino Unido, se creó en 1962 el “Code of advertising practice” y junto con el organismo con personalidad jurídica que se encarga de su cumplimiento el Advertising Standars Authority. En 1964 Italia se crea la Confederazione Generale italiana della publicitá, el sistema de autorregulación de Bélgica inició en 1967, como Conseil de la publicité, en 1971 nace en los EUA el National advertising review council, en España su sistema de autorregulación de la publicidad se instaló en 1977 como la “Sociedad de autocontrol S.A.”. En mejora de la actividad autorregulatoria en Europa se ha creado la Alianza europea de normativas publicitarias EASA.

El principal aporte de los códigos profesionales a los códigos de ética ha sido el de definir el marco de acción y de responsabilidad, regular las relaciones que se establecen en dichos marcos, y establecer los deberes y obligaciones hacia cada uno de los grupos con que se interactúa. 
Es así como hoy en día muchos de estos códigos éticos, incluyen una serie de elementos básicos y fundamentales como son: los valores de la cultura organizacional; los mecanismos de autorregulación, control y sanción; la distinción entre las conductas mínimas que han de seguir y las aspiraciones que pueden compartir los miembros de la empresa; las pautas para reconocer y abordar los dilemas éticos que se pueden presentar; los compromisos frente a la sociedad y los diferentes grupos con que se relaciona; la identificación de las expectativas de los actores sociales internos y externos a la empresa, entre otras más cosas.

Los medios de comunicación por su parte, también han desarrollado instrumentos de autorregulación ética. Observemos un breve ejemplo para una estación de radio:

Principios generales. La estación de radio debe respetar la libertad de expresión y opinión, así como el derecho a la información veraz y oportuna.
La estación de radio debe promover la diversidad y el pluralismo informativo, político, religioso, social y cultural.
La estación de radio debe proteger los derechos de los niños, niñas y adolescentes.
La estación de radio debe evitar la discriminación y la estigmatización de grupos sociales.
La estación de radio debe ser responsable y veraz en su programación.
Normas específicas. La estación de radio debe evitar la difusión de contenidos que inciten a la violencia, al odio o a la discriminación.
La estación de radio debe evitar la difusión de contenidos que sean falsos o engañosos.
La estación de radio debe evitar la difusión de contenidos que atenten contra la dignidad de las personas.
La estación de radio debe evitar la difusión de contenidos que sean contrarios a la moral y las buenas costumbres.
La estación de radio debe respetar la privacidad de las personas.
Proceso de autorregulación. La estación de radio debe contar con un mecanismo de autorregulación que permita la recepción y el análisis de quejas y denuncias de los oyentes.
La estación de radio debe adoptar las medidas correctivas necesarias para subsanar las irregularidades detectadas.
La estación de radio debe informar al público sobre los resultados de sus procesos de autorregulación.
Este código de autorregulación ética es un instrumento que ayuda a las estaciones de radio a cumplir con sus obligaciones legales y morales. Asimismo, contribuye a la construcción de una sociedad más justa e inclusiva.
Es importante señalar que este código es solo un ejemplo, y que cada estación de radio puede adaptarlo a sus propias necesidades y características. Sin embargo, es importante que todas las estaciones de radio cuenten con un código de autorregulación ético que les permita actuar con responsabilidad y transparencia.

Aunque entendemos que su objetivo fundamental es mejorar la publicidad, su finalidad social es velar por el cumplimiento de las normas legales y éticas que regulen la publicidad, la idoneidad, y veracidad de sus mensajes orales, escritos y por imágenes.

Qué estés bien,









El autor de este post es publicitario, creativo y productor audiovisual y ha incursionado exitosamente como docente universitario para el Instituto de Mercadotecnia y Publicidad de México, así como en la UNITEC en Honduras desde hace más de veinte años. Es asesor publicitario independiente, redactor de artículos sobre publicidad, conferencista y blogger.

14 octubre 2019

Entro o no entro a la sala. El póster de película.


Muy probablemente, alguna vez, pasaste por un cine y entraste a curiosear por su
lobbie. Caminaste por allí y te fuiste directo a las cajas de luz con los posters de los próximos estrenos para estar informado de que película podría ser la próxima que irías a ver en tu tiempo libre. O bien, preparando tu cita o solamente andabas por allí y fuiste atraído por el diseño del póster, nada más.
El afiche para películas de cine ¿vende o no vende?
Los afiches de películas tienen una gran responsabilidad; deben informar a las grandes audiencias y persuadir a éstas de entrar a la sala y ver la película. Son el gancho, son el llamador de atención más importante para completar la decisión de compra y pasar por fin a la sala, y así recuperar la inversión de la producción, y generar las utilidades que los bancos y demás inversionistas están esperando.
Origen. Los afiches de películas o movie poster inician su vida justo en el mismo lugar que dio vida a las imágenes con movimiento, y casualmente al mismo afiche como tal. Desde Francia inicia su andadura para invitar al público a visitar la proyección. Los carteles cinematográficos, son usados por la industria del cine para la promoción publicitaria de sus películas. Estos afiches no son de un único diseño y tamaño, se usan en distintos idiomas, mercados y soportes. El 26 de diciembre de 1895, desde el Grand Café de París,  iniciamos el uso del póster de películas por encargo de los hermanos Lumiére y su corto L’Arroseur arrosé (El regador mojado), y que fue ilustrado por Marcelino Auzolle (1862-1942).
Afiche diseñado por Marcelino Auzolle.
Al principio del siglo XX, las películas usaban tamaños de papel publicitario heredados del vodevil, ferias y el circo. Estas medidas fueron una hoja (27" x 41"), triple hojas (41" x 81"), seis hojas (81" x 81") y los pósteres 24 hojas (246" x 108"). Con el crecimiento numérico de las salas de cine a inicios del pasado siglo, hubo la necesidad variar de tamaños; más especializados.  Los afiches para promocionar películas en el cine se estandarizaron inicialmente a la medida 17 pulgadas de ancho, por 41" de alto, medida que fue definida por Thomas Alba Edison. Ya en los años 20, del pasado siglo XX, los contenidos sufren algunos cambios para favorecer a los públicos con baja lecturabilidad y analfabetismo con imágenes que destacaban los rostros de las estrellas del cine de esos años y que empiezan a utilizar los slogans con alguna frecuencia importante, más no disponible en todos.
Antes de fines de la década de 1930, los estudios de cine eran responsables de la distribución de material de marketing (como carteles de películas) a la gran cantidad de cines en todos los EUA que exhibirían sus películas. Esto requería que cada estudio tuviera un almacén en cada ciudad importante para almacenar y administrar la distribución de su propio material de marketing. Algunas agencias de diseño de material promocional para películas que destacan a nivel mundial por sus proyectos están disponibles en este Link.
Las medidas de afiche para promocionar las películas no se han mantenido sin cambios, han surgido diversas medidas para una variedad de usos. Por ejemplo:
27 x 41″ (Una hoja)
22 x 28″ (Paisaje horizontal)
14 x 36″ (Retrato vertical)
14 x 22″ (Ventana)
41 x 54″ (Doble hoja)
41 x 81″ (Triple hoja)
30" x 40″, 40" x 60", y 81" x 81″ (Cuadrados).

Surgió también el póster de "24 hojas" era exactamente 24 veces el tamaño de una hoja normal. Éste ya se usaba para anunciar los circos, las ferias y vodevil. Con el crecimiento del automóvil, los productores reconocieron que estas vallas publicitarias espectaculares se podían ver desde gran distancia cuando se transportaban en un automóvil. Durante la década de los 30, había más creatividad en la historia del póster que en el guión mismo de la película como tal. Los carteles variaron en tamaños, y experimentaron con diferentes estilos de letras.
Diseño de Reynold Brow, de 1958 para
el ataque de la mujer de 50 pies
Los estudios generalmente producían dos versiones; los carteles de una hoja y los de media hoja, cada uno con un tipo diferente diseño y mensaje. Los carteles de la Paramount Studio eran conocidos como "Estilo A" y "Estilo B". Los afiches que la MGM utilizaba se conocían como "Estilo C" o "Estilo D". Los de la Universal Pictures se conocían como "Estilo X" y "Estilo Y". A veces se lanzaron más de dos estilos, especialmente cuando se estimaba que la película era un proyecto importante.

1931, City Lights de Charlie Chaplin.
La década de 1970 fue en realidad una plataforma de lanzamiento para los éxitos de taquilla que vendrían posteriormente en la década de 1980. Donde surgieron películas como The Godfather, Rocky, Star Wars y Star Trek. Las fotografías de los actores fueron un tema recurrente de los afiches de estos años. Es en esta década, que la NSS cambia el código numérico de cada póster promocional, antes éstos eran escritos a mano, en el año de 1977 se inicia la impresión tipográfica de éste. Para el año de 1978, el código NSS pasó a ser un número único.

Aunque los carteles de esta época continuaron con el uso de la fotografía, a veces se usaban estilos de ilustración y pintura. Artistas famosos como Ansel Adams, Frank Frazetta y Bob Peak crearon algunos carteles populares de esta época.
Desde el año de 1940 a 1984 funcionó un sistema nacional centralizado de impresión, y distribución de afiches para promoción de la películas en los Estados Unidos y se conoció como el Servicio Nacional de Pantallas (NSS), los teatros debían devolver los póster al terminar su exhibición. A fines de la década de 1990, solo quedaban tres oficinas regionales. Un pequeño porcentaje (aproximadamente el 15%) de los materiales publicitarios en papel de las películas se gestionaban a través de estas oficinas. A partir de septiembre de 2000, Technicolor, Inc. adquirió las oficinas restantes de NSS. Technicolor planea continuar operando estas oficinas, con especial énfasis en la ventanilla única. Los teatros multiplex, de varias salas, redujeron su espacio promocional para póster por cada sala, se redujo el tamaño de éstos y la gestión de la NSS perdió importancia.
Diseño de póster estilo A de Tom Jung,
con ilustración de Greg y Tim Hidebrandt, 1977
Durante los años 80 se adoptó el uso cada vez más frecuente de un papel parecido al utilizado en las portadas de revistas, el estucado de acabado brillante o satinado. las películas de esos años venía cargadas con efectos especiales análogos y de producción que eran un gran atractivo para las audiencias. Llegaron a las salas películas como el Imperio contra ataca, Cazadores del arca perdida, El regreso del Jedi, Volver al futuro, y muchas otras.
También surgen las múltiples salas (multiplex) en un mismo cine, ahora podíamos ir al cine a ver una película y escoger entre varias opciones de películas en diferentes salas.
Póster ilustrado por Roger Kastle. 1980.
Póster diseñado en 1980, por Noriyoshi Ohrai.
La hoja única continúa siendo muy utilizada en la actualidad. Algunos estudios de cine lo han achicado hasta 27" x 40" (686 x 1016 mm). Este formato es el más utilizado actualmente, se diseña con una resolución de 300 DPI. Muchos estudios han decidido utilizar la "mini hoja". Estos no son de tamaño estándar y se pueden usar para reemplazar muchos de los viejos favoritos, como inserciones, medias hojas. Las "mini hojas" a veces se usan como artículos promocionales. También se utilizan soportes, móviles y pantallas planas. Además, los carteles hechos para TV por cable y películas de televisión en red también han tenido un importante impacto. A inicios del siglo XX las ilustraciones de algunas escenas se volvieron el tema del cartel en la gran mayoría de los casos. En muchas salas de cine podemos ver movie trailers (avances o extras) de los próximo estrenos de manera interminable en pantallas planas de alta definición, y éstas cada vez son más, y menos el espacio para el póster.
La fotografía sigue siendo un gran imán para audiencias
en el diseño de afiches para películas.
Por la MPAA no solamente pasan este proceso de calificación las películas que miramos cada fin de semana, sino también alrededor de 60,000 piezas publicitarias anualmente, desde spots de TV, publicidad gráfica incluidos los afiches de películas, publicidad exterior, cuñas de radio, afiches y demás material BTL que se utiliza en la promoción de las mismas películas.
Cabe destacar a un par entre las muchas agencias de diseño de pósters para películas a In sync plus, e Ignition Creative. Entre los diseñadores también hay personajes destacados como el norteamericano de origen chino Thomas JungTom Jung, nació el 13 de febrero de 1942. Es un director de arte publicitario, diseñador gráfico e ilustrador que es mejor conocido por su póster de cine y su trabajo como artista de guiones gráficos (story boards). Estudió en la Escuela del Museo de Bellas Artes de Boston, Massachusetts. Mientras estudiaba su segundo año fue reclutado por el ejército de los EUA, y durante este tiempo en Fort Jackson en Columbia, Carolina del Sur, trabajó en el periódico Fort Jackson Leader como dibujante editorial, diseñando e ilustrando principalmente mensajes de servicio público. Después de su baja del ejército, trabajó como ilustrador autónomo y director de arte en muchas agencias de publicidad conocidas en Nueva York. En 1958, fue contratado por Ben Adler Advertising Services Inc. para rediseñar campañas publicitarias para películas extranjeras para adaptarse a una audiencia estadounidense. Creó libros de prensa y carteles que se distribuyeron a cines de propiedad independiente en todo el país.

En 1963, trabajó como director de arte independiente para Metro-Goldwyn-Mayer, donde diseñó carteles para títulos como Doctor Zhivago, Grand Prix, Far from the Madding Crowd, Ice Station Zebra y The Shoes of the Fisherman. El proceso de diseño en MGM fue increíblemente lento y significó ilustrar múltiples conceptos de póster, cuidadosamente ilustrados a lápiz o carbón con o sin líneas de copia y créditos en posición para su aprobación. Una vez aprobados, estos serían entregados al ilustrador seleccionado para preparar una pintura a todo color. En 1973, Tom trabajó en la obra de arte para Papilion.
Él dijo: "Era obvio que Dustin Hoffman y Steve McQueen tenían roles únicos en Papillon, Steve representaba, en ese momento, un instinto de desafío con el que cualquier persona se identificaría... desafío contra la opresión y la autoridad. El póster realizado con este tema se fusionó perfectamente con el ambiente de la película...Mientras trabajaba como ilustrador independiente en 1977, Tom fue elegido para trabajar en Star Wars.
Layout estilo A para el lanzamiento de Star Wars.
Antes de completar la obra de arte, se le dio el tema de Good Over Evil, junto con fotos en color y fotografías en blanco y negro de 2.25 pulgadas en hojas de contacto tomadas de la impresión original de 35 mm de la película. Su trabajo se utilizó en la hoja Estilo A. Según Tom, la "cruz" formada por el sable de luz de Luke Skywalker contra la imagen de fondo del fantasma de Darth Vader fue el homenaje de Tom al clásico enfrentamiento entre el bien contra el mal. Tom solía usar a miembros de su familia como modelos. Cuando trabajó en el diseño del póster de Star Wars y con Frank Frazetta en mente, usó a su hijo Jeff como Luke Skywalker y a su esposa Kay como princesa Leia. Después de la discusión, se decidió que Tom completaría la ilustración.
Entre los póster que mayor impacto por su diseño nos han dejado podemos destacar algunos. ¿Cuál otro merece ser incluido en la lista?



Para los nostálgicos de 50 a 60 años que crecieron asistiendo a las salas de cine, Drew Struzan (Howard Drew Struzansky) es un nombre que evoca memorias imborrables. Fue el artista detrás de los carteles que marcaron la infancia y juventud de muchas personas, como los carteles de Star Wars, Indiana Jones y Regreso al Futuro. Su estilo hiperrealista y mágico lograba capturar la esencia de cada película, desde la imponente figura de Darth Vader hasta el sombrero inconfundible de Indiana Jones. Para estos sectores, Struzan no solo fue un ilustrador, sino un creador de sueños visuales que definieron toda una era del cine. Muchas de sus obras fueron acompañadas de anécdotas entrañables, como su colaboración con George Lucas para el póster del reestreno de Star Wars en 1978 que lo catapultó a la fama y lo convirtió en el favorito de directores legendarios como Steven Spielberg. Su obra también incluye portadas de discos de bandas como Black Sabbath y Alice Cooper, demostrando su gran versatilidad artística.

Para los más jóvenes que apenas están descubriendo su trabajo, Drew Struzan es el maestro que creó las imágenes icónicas que asociamos con algunas de las franquicias más grandes del cine. Aunque hoy en día la era digital domina la producción de carteles, Struzan es recordado por su talento en la pintura tradicional al óleo y aerografía, con un detalle y una expresividad que pocos igualaron. Su legado es el arte que dio vida y emoción a personajes como Luke Skywalker, Indiana Jones y Harry Potter antes de los elementos digitales, influyendo en la forma en que percibimos estas historias. Su trabajo forma parte fundamental de la cultura popular y ayuda a entender cómo se construyó visualmente la magia del cine en el siglo 20 de la era cristiana. Además, su vida y obra quedan reflejadas en el documental "Drew: The Man Behind the Poster", que es una puerta perfecta para que las nuevas generaciones conozcan y admiren su arte.

Para quienes crecimos en las décadas en que el cine vivimos como una experiencia casi mágica, Drew Struzan fue mucho más que un ilustrador; fue el encargado de darles rostro a nuestros sueños en los pasillos de los cines. Sus carteles, desde los emocionantes carteles de Star Wars hasta las aventuras de Indiana Jones, eran la promesa visual de historias inolvidables que nos atrapaban desde el lobby. Guillermo del Toro, un artista que también formó parte de esa generación, lo define como un gigante entre gigantes: alguien que no solo pintaba carteles, sino que hilaba emociones y nos conectaba profundamente con las películas antes de que empezaran.

Steven Spielberg tiene una admiración profunda y sincera por el trabajo de Drew Struzan. Lo descrito como un creador de “arte para eventos”, cuya habilidad convirtió muchas de sus películas en verdaderos destinos culturales. Spielberg valoraba la capacidad única de Struzan para capturar no solo la imagen, sino la esencia misma de una película en un solo cuadro, superando incluso la fuerza de la propia película en algunos casos, como lo hizo con el cartel de "ET, el extraterrestre", para el cual prefirió una pintura en lugar de una fotografía. Además, Spielberg reconocía que Struzan tenía un estilo propio e inventado, incomparable y sin igual en el mundo del cartelismo cinematográfico.
Cada ilustración de Struzan, con su detallado arte a mano, era como un portal que transportaba nuestra imaginación a mundos fantásticos. Para muchos fue un punto de referencia, un lenguaje visual que formó parte esencial de nuestra adolescencia. Del Toro, que le confió los carteles de "Hellboy" y "El laberinto del fauno", reflexiona sobre su enorme influencia y la pérdida que representa su partida, recordándonos que el cine y sus imágenes nunca serán iguales sin su talento único.



Recordar a Drew Struzan es volver a esos momentos en que el simple hecho de mirar un póster en el cine encendía en nosotros la aventura, la nostalgia y la emoción pura. En cada trazo suyo vive la historia de una época dorada del cine, la cual fue iluminada por su genialidad artística y su profunda humanidad, dejando una huella imborrable en nuestros corazones y en la cultura cinematográfica mundial.

El autor de este post es publicitario, creativo y productor audiovisual y ha incursionado exitosamente como docente universitario para el Instituto de Mercadotecnia y Publicidad de México, así como en la UNITEC en Honduras desde hace más de veinte años. Es asesor publicitario independiente, redactor de artículos sobre publicidad, conferencista y blogger.

03 septiembre 2019

Tomando fotos con el cel

Entre los años -ochentas y noventas- cuando todavía era estudiante de mi programa de licenciatura en publicidad atender y realizar los proyectos de nuestras clases o cursos de televisión y vídeo era una suerte de corte directo y algunos pocos efectos. Era la época de la Sony HandyCam, su valor de mercado era un poco más de mil dólares. Las fotografías eran analógicas, usamos rollos o bobinas de película para 35mm pancromática y de transparencias, imprimimos en papel fotográfico, usamos cámaras SLR como la casi indestructible Pentax K1000.

Obviamente no todas las familias podían financiarse una Sony HandyCam en esa época. Vivíamos -entonces- la era análoga, con cassettes, salas de edición en la mesa del comedor, con muchos VCR, cables RCA, varios monitores de vídeo o televisores de pantalla estándard 3:4, y el producto final era volcado -grabado- dentro de un cassette Betamax o de VHS. En esos días, mis fotografías eran tomadas con película en rollo o bobina de 35mm, y con un objetivo zoom de 18-135mm. Adicionalmente debías cargar una maleta para cada una de estas cámaras, una sobre cada hombro.
Vídeo cámara casera de Sony
¡Jamás! Imaginé por aquellos días, que dentro de mi bolsillo -sí, en el interior de un bolsillo del pantalón- y por el costo similar al de una HandyCam (camcorder) de aquellos años, podía llevar un equipo que posee pantalla táctil panorámica OLED, toma fotos, graba audio digital, graba vídeo 4K, edita fotos, envía y distribuye fotos, edita vídeo y audio, edita y agrega filtros, SFX, y emite el producto final a un auditorio que lo puede ver cuantas veces así lo desee en todo el mundo. Asumo -en este punto- que ya se dieron cuenta que soy un inmigrante digital. Pues sí, ya hemos dado varias vueltas alrededor del sol.
De regreso al futuro. Hoy todo cabe en una pequeña pantalla que hace las veces de una navaja del ejército suizo, y que tú sueles guardar en la parte de atrás de tu pantalón. Los smartphones vinieron para quedarse, llegaron el 02 de noviembre de 1992 a un costo de novecientos dólares para el consumidor. En su parte de atrás posee varias cámaras digitales con variedad de -ángulo de visión- distancias focales y una lámpara LED. Al frente, poseen una o dos cámaras. Quiero dedicar los párrafos que siguen para que platiquemos sobre todas esas cámaras, si aceptas ser mi cómplice. Y hasta pretender mejorar la forma en que tomamos fotos con éstos dispositivos. La cámara digital nació un 12 de diciembre de 1975 -irónicamente- en los laboratorios de Kodak. Hoy la gran mayoría de estas cámaras en los teléfonos utilizan sensores APS CMOS, desarrollo de la NASA, son muy pequeños y efectivos.
El mercado de las cámaras DSLR, las más buscadas y apreciadas por los fotógrafos en la actualidad, se está reduciendo muy rápido gracias a los teléfonos inteligentes y su cámara de fotografía. Al inicio esas cámaras instaladas en celulares eran equipos básicos con mínimas cualidades, salvo que estaban siempre al alcance de tu mano. Las primeras camera phones empezaron a aparecer en el mercado entre junio del año 2000, primero en Corea del sur (Samsung) utilizaban sensores CCD, más tarde en noviembre en Japón (Sharp) lanzó un aparato que no necesitaba conectarse a una computadora para ver las fotos y compartirlas. En Estados Unidos, es hasta noviembre de 2002 que un teléfono Sanyo japonés, es adoptado por la telefónica Sprint, es entonces que inicia la aventura de las fotos desde el celular.
Las cámaras de fotografía digital alcanzaron su máximo momento de ventas en el año 2010, se colocaron 121 millones de dispositivos en el mercado mundial.
Gráfica con el registro histórico de ventas de dispositivos cámara de fotografía (CIPA).
Las cámaras sin espejo (mirrorless camera) han logrado mantener algo de demanda favorable en la actualidad, no así sus hermanas las DSLR. En general, Canon y Nikon que actualmente reportan un importante retroceso de ventas de sus cámaras en el primer trimestre de 2019 del -17.9% en relación a 2018. Durante junio 2019, las cámaras DSLR bajaron -37% en ventas, mientras las cámaras sin espejo también bajaron un -14% comparado con el año anterior, junio 2018. Fuente CIPA.
El consumidor que gusta de cámaras de apunte y dispare se ha inclinado en masa a los smartphones con cámaras; los fotógrafos que buscan más control sobre la imagen durante la producción de esta siguen consumiendo cámaras de lentes intercambiables; DSLR y mirrorless. A mi juicio, no significa la muerte para las DSLR, creo que los fotógrafos amateurs y profesionales seguirán renovando sus equipos para mantener el control y la calidad del producto final. ¿Crees tú que verás el final de la era de las DSLR como pasó antes con las SLR?
La demanda del mercado ha provocado que los teléfonos con cámara se vendan más que los dispositivos que son solamente cámaras puras. La cantidad de lentes en los teléfonos ha pasado de ser solamente una frontal (para selfies) y una trasera, a dos frontales y cuatro traseras, tendencia que se asume seguirá en aumento. El mayor fabricante de cámaras para los teléfonos es la japonesa Sony.
Según los datos de la consultora Canalys, se estima que había 2 millones y medio de teléfonos inteligentes de gama media con cámara en manos de los consumidores en 2023. Esto representa el 60% del mercado total de smartphonesEl crecimiento de los smartphones de gama media se ha visto impulsado por varios factores, como el aumento de la demanda de dispositivos asequibles con buenas funciones, el desarrollo de nuevas tecnologías y la competencia entre los fabricantes. En 2023, los smartphones de gama media se convirtieron en la categoría de teléfonos celulares más popular del mundo. Esto se debe a que ofrecen un buen equilibrio o relación entre el precio, su rendimiento y sus funciones.
Smartphones con cámara y tabla de ventas en el inicio de 2019.
Durante este mes de septiembre se esperan nuevos lanzamientos de teléfonos; recordemos que durante el Q3 de cada año es la temporada de los lanzamientos, previendo que en el Q4 se espera tener ya la distribución mundial para las fiestas de fin de año (Black Friday el 29 de noviembre, Cyber Monday el 2 de diciembre, y la Víspera de Navidad el 24 de diciembre). ¿Crees que le queda poca o mucha vida a las tan apreciadas cámaras DSLR?
El mercado global de smartphones con cámara creció un 3.5% en 2022, alcanzando los 1 mil 380 millones de unidades, según Counterpoint Research. Pero, según la firma de investigación de mercado IDC, se vendieron 1 mil 210 millones de smartphones en todo el mundo en 2022. Bajó un -11.3% con respecto al año 2021. Siendo que los cinco principales fabricantes de smartphones en 2022 fueron Samsung, Apple, Xiaomi, Oppo y Vivo. Según una estimación de Statista, se vendieron 12.3 millones de cámaras DSLR en todo el mundo durante el año 2022. Esto representa una disminución del 15.3% con respecto a 2021. El mayor fabricante de cámaras DSLR en 2022 fue Canon, con una cuota de mercado del 40.6%. Le siguió Nikon, con una cuota de mercado del 32.6%, y Sony, con una cuota de mercado del 15.8%. Otros fabricantes importantes de cámaras DSLR en 2022 fueron Olympus, Panasonic y Pentax.
La disminución de las ventas de DSLR se debe a una serie de factores, incluyendo el aumento de la popularidad de las cámaras sin espejo, el aumento de la popularidad de las cámaras de teléfonos inteligentes y el aumento del costo de las DSLR. Según la Asociación de Productos de Imagen (CIPA), se vendieron 15.2 millones de cámaras sin espejo en todo el mundo en 2022. Esto representa un aumento del 22.2% con respecto a 2021. El crecimiento de las cámaras sin espejo se debe a una serie de factores, incluyendo su tamaño compacto, su peso ligero y sus capacidades de vídeo mejoradas. Las cámaras sin espejo también son más asequibles que las cámaras réflex digitales, lo que las hace más accesibles para un público más amplio. Sony fue el líder del mercado de cámaras sin espejo en 2022, con una cuota de mercado del 38.6%. Canon ocupó el segundo lugar con una cuota de mercado del 29.4%, seguida de Fujifilm con una cuota de mercado del 13.2%. Entre los otros fabricantes importantes de cámaras sin espejo se incluyen a Olympus, Panasonic y Nikon. Se espera que el mercado de cámaras sin espejo siga creciendo en los próximos años. Se ha proyectado que las ventas alcancen los 20 millones de unidades en 2023 y los 25 millones de unidades en 2024. El crecimiento de las cámaras sin espejo será impulsado por la creciente popularidad de la fotografía móvil y la creciente demanda de cámaras de alta calidad para la creación de contenido de vídeo de alta calidad. Durante lo que va del año 2023 -septiembre- la Sony Alpha 7 IV ha vendido 2 millones y medio, esta está equipada con un sensor CMOS Exmor R de 33 megapíxeles, un sistema de autofocus rápido y preciso, y un visor electrónico de alta resolución. También ofrece un rendimiento de vídeo impresionante, con grabación 4K a 60 cuadros por segundo.

En 2025, el mercado de la imagen se define por una coexistencia fascinante: mientras los teléfonos inteligentes dominan el consumo masivo gracias a la fotografía computacional y la IA generativa, las cámaras DSLR y Mirrorless se han consolidado como herramientas de culto para la excelencia óptica. El consumidor actual ya no persigue los megapíxeles por vanidad, sino que busca autenticidad y versatilidad. Por un lado, los creadores de contenido exigen dispositivos híbridos que graben en formatos profesionales con conectividad 5G instantánea. Por otro, surge un movimiento nostálgico que valora la ergonomía y la ciencia de color orgánica de las cámaras dedicadas frente a la "perfección artificial" de los algoritmos móviles. En definitiva, el smartphone es la cámara para narrar la vida cotidiana en tiempo real, mientras que la cámara dedicada permanece como la elección indiscutible para quienes ven la luz y el cristal como un arte técnico irremplazable.
Mirrorless (Sin espejo): 6.31 millones de unidades. Este segmento creció un 12% en comparación con el año anterior y ya representa casi el 90% de todas las cámaras con lentes intercambiables vendidas.
DSLR (Réflex): 690,911 unidades. La caída de las réflex continúa de forma estrepitosa, con una reducción del -31% respecto a 2024. Hoy en día, las DSLR representan apenas el 7.3% del volumen total del mercado de cámaras digitales.

Por segundo año consecutivo (2024 y 2025), China se consolidó como el mercado de fotografía más grande del mundo, superando a las Américas y Europa en volumen de compra de equipos de gama alta. En otras categorías, la tabla del 2025 quedó así:
El smartphone iPhone 16 Ecosistema y equilibrio precio-prestaciones.
Mirrorless Sony ZV-E10 II El estándar de oro para TikTokers y YouTubers.
Compacta Kodak Pixpro FZ55 Tendencia retro y precio extremadamente bajo.
DSLR Canon Rebel T7 La opción económica para educación y principiantes.

¿Y tú qué opinas? ¿Es el smartphone es la cámara que siempre llevas encima para contar tu vida; la DSLR/Mirrorless es la herramienta que eliges para crear una obra de arte o un recuerdo técnico perfecto?


Qué estés bien,










El autor de este post es publicitario, creativo y productor audiovisual y ha incursionado exitosamente como docente universitario para el Instituto de Mercadotecnia y Publicidad de México, así como en la UNITEC en Honduras desde hace más de veinte años. Es asesor publicitario independiente, redactor de artículos sobre publicidad, conferencista y blogger. Síguenos en Facebook.

01 agosto 2019

¿Ser influencer o no ser influencer? He ahí el dilema.

¿Cómo llamar a alguien que sube muchos posts?
Podríamos empezar por explicar que se entiende por el termino influencer hoy en los primeros 20 años del siglo 21. Es la condición de una persona que posee una medida de credibilidad en forma particular sobre un tema, y gracias a su gran participación en las Social Media posee el potencial de recomendar exitosamente estilos de vida, productos y servicios.
A pesar que la RAE aún no ha incluido esta la palabra en el diccionario todavía, se dice influencer a una personalidad pública que se hizo famosa a través de Internet y que encuentra en el ámbito digital su principal ámbito de influencia. Se trata de celebridades con miles o millones de seguidores en las redes sociales. Los influencers son personas que cuentan con cierta credibilidad acerca de un tema. Pueden popularizar un negocio y fomentar su visibilidad online.
Su contribución es muy valorada en el lanzamiento e introducción de nuevos productos, marcas nuevas, difundir o promocionar una acción a favor de una marca, y la promoción de eventos.
MM celebrity en el siglo 20 antes de las Social media.
Hace un tiempo atrás la televisión y la publicidad ATL en general acudieron a los celebrities para lograr un más alto nivel de identificación con el consumidor de a pie. También se utilizó a figuras como lideres de opinión que destacaban en la cultura, el arte, la música, el deporte y hasta constructores de carros famosos. Se trataba de personajes por todos conocidos a través de los medios masivos, sus informativos, y que en la agenda de los medios eran personas referentes.

El consumidor final suele adoptar una posición de dependencia hacia la recomendación, aprobación o validación de un personaje famoso o bien de un experto, o un alguien semejante a mi. De allí que los testimonios sigan siendo tan valiosos todavía hoy, y quizá más que nunca antes. Esta búsqueda anticipada de aprobación inclina la opinión favorable o desfavorable que se pueda generar al interior de cada consumidor. Esta es la razón de fondo para ganar la confianza del consumidor previo al momento de la recomendación. Un cliente satisfecho será -siempre- la mejor recomendación, habrá que saber como obtener esa recomendación. Tradicionalmente una persona suele acudir en busca de recomendación a algún familiar, a un amigo o bien a un compañero de estudios o de labores pues son considerados pares o semejantes a nosotros mismos. Éstas fuentes tradicionales -para sorpresa de muchos- siguen siendo las que mayor impacto generan sobre la decisión de compra, cerca del 83%. En el mercado de los viajeros se habla de un 80% de confianza en la recomendación. Solo en el Reino Unido la recomendación personal aporta un 80% de confianza. Según un estudio realizado por Nielsen Global (2015 en 60 países) la recomendación puede influir sobre algún tipo de compra cuando las fuentes de ésta provienen de un familiar, un amigo, otro consumidor online considerado semejante a mi, y algún influencer


Los likes y los shares no son suficientes.

Si Usted ha descubierto y comprobado que "X persona" le compartió información de valor, y lo ha confirmado pues su consejo funcionó a la perfección en el pasado, es muy probable que siga acudiendo a ésta en búsqueda de nuevos consejos, y si cada vez ha obtenido lo que salió a buscar, se creará -entonces- una relación de visitas frecuentes y su palabra o recomendación tomará valor en base a la confianza depositada. El consumidor le atribuye alta credibilidad a esa X persona sobre ese tema en particular.
Es -esa credibilidad- que posee  Ud. como consumidor de contenidos la que hace posible que nuestra "persona X" tenga influencia sobre su toma de decisiones. Si se encuentra dentro de un tema de mutuo interés esa opinión adquiere legitimidad ante sus seguidores.
Marca pionera en el uso del Branding a través de Social Media
Las marcas que están construyendo una reputación digital a través de Social Media frecuentemente piden apoyo a "Personas X" (a razón del número o calidad de sus seguidores, fans, o consumidores de contenido)  que pueden afectar la opinión de sus compradores potenciales. Usted sabe bien que marcas de precio bajo suelen buscar grandes auditorios de consumidores para mover sus ventas, y otras marcas de nicho, como las marcas de lujo, no requieren de los auditorios masivos, más bien de aquellos que poseen buena reputación ante pequeños auditorios de calidad. Lo más probable es que las marcas acudan a personas X con alta credibilidad y que están legitimadas ante sus seguidores.
Algunas malas percepciones se derivan de la naturaleza de la misma red social, si su mensaje es más popular en base a fotos subidas desde los smartsphones, eso no necesariamente te hace "fotógrafo", algo similar pasa en las otras Social Media con un soporte  más multimedial. Es probable que la popularidad no radique en la buena calidad de las fotografías, sino que descanse en un rostro lindo y un cuerpo fit, y un lindo maquillaje muy atractivo.
Como pasa con los dedos de una misma mano, que no son iguales, sucede similar con las personas -influencers- que disfrutan de la confianza de los consumidores. Para algunos se trata únicamente de amplificadores de un mensaje originado por la marca, mientras que en otros casos efectivamente si afectan e influyen de manera convincente. Las marcas; junto con su personalidad, su nivel de comunicación deberán de mantener un match orgánico, natural, fluido. Lo contrario, producirá un mal matrimonio  pues se sentirá artificial, forzado, con intereses no comunes y afectará finalmente la buena imagen de ambos. El lenguaje (vídeo, fotos, infografías, etc) que mejor domina el influencer debe destacarse y potenciarse al solicitar su apoyo.
Si nuestro enfoque primario descansa en la cantidad de internautas que les siguen, podríamos organizar a los influencers en cuatro grupos básicamente:
Celebrities, con un número seguidores que superan el millón.
Macro, menor a esta última cantidad y superior a los 500 mil.
Mid, con un número dentro del rango de 100 a 500 mil.
Micro, con seguidores entre el rango de mil y 100 mil.
Al igual como sucede con los GRP de audiencia televisiva, tener el más alto rating no es igual a muchas ventas capitalizadas, tener miles de seguidores o millones no es garantía de ejercer influencia real sobre sus juicios y acciones.
Según la revista Forbes, se estima que en el próximo año -2020- este mercado superará los 10,000 millones de dólares. Todo este fenómeno ha causado que una de las primeras preguntas que se hace una empresa al elaborar una campaña publicitaria sería ¿Con qué influencer vamos a trabajar? Tómese un tiempo para verificar que ese número de seguidores es real, y no se trata de  bots o pods.
Algunos consejos oportunos que siempre nos vienen bien para seleccionar a nuestro influencer a la medida de las necesidades de nuestra marca, definir muy cuidadosamente a la persona X correcta:
Haga un listado del último mes, o bien de sus más recientes 30 posts, analice la taza de interacción de éstos, qué tipo de -engagement-reacciones genera en sus redes (duraderas y sólidas), mida su capacidad de generar conversaciones. Que temas generan mayor interactividad con su auditorio. Cuales son los temas más destacados en cuanto a la calidad, no solamente por cantidad. Cuanto participa o se involucra en la discusión de los temas. Será sano no acudir a un influencer que a diario está promocinando marcas, pasarás a ser una más, prefiere aquellos que logren más de forma orgánica, y para terminar verifica que la taza de participación sea alta. Ten en cuenta su capacidad de generar opinión y reacción. Algunas marcas líderes creen que el 70% de su engagement lo crean los influencers.
Podremos enfocar nuestros mensajes de manera que éstos generen engagement a favor de nuestras marcas o instituciones si mantenemos en nuestra mira estos consejos: Escuchar con atención, empodera a tu auditorio (enseñar, divertir, socializar), haz algunas preguntas a éstos, responde siempre, interioriza o tropicaliza (adapta y adopta) el mensaje clave, sorprende y se diferente, el punto no es estar en las redes sociales; el punto es ser alguien sociable y que el auditorio ame todavía más aquello que tú haces.
Considera que el influencer correcto aportará algunos beneficios a tu marca. Contribuirá a visibilizar tu marca o negocio, dará mayor alcance al contenido que has desarrollado, incrementará la confianza y la credibilidad, aumento en tu SEO, llevará más tráfico a tu sitio web, identificación de recomendadores y evangelistas de la marca para el futuro, y también habrá aumento en tu comunidad de seguidores.
Víctor Lozano, director de estrategia en "Catalán Studio", sostiene que si el influencer no tiene un valor real que compartir, solo es un amplificador de mensajes, pero no alguien que pueda generar real influencia. Es algo que también comparte Andrea Quispe de CEO V7.
El vendedor en el punto de venta, es el influencer por excelencia. Siempre y cuando aparezca -éste- en el momento oportuno, justo cuando uno lo solicita o necesita. Habrá notado que otras veces las compras se realizan de manera silenciosa. Ud. como consumidor se toma el tiempo y medita, solo observa. Son momentos de la decisión de compra en las que el potencial consumidor busca justamente no ser influido por fuentes externas para descubrir su propia voz y necesidad, y sin que estas fuentes externas sean solicitadas o buscadas. 
¿Ud. que opinión guarda de los llamados influencers y sus efectos sobre sus seguidores en las redes sociales? ¿Tiene en mente a un influencer a quien valora como importante y confiable?
Al final del ejercicio vienen las preguntas de siempre ¿Cuantas nuevas membresías capitalizamos? ¿Cuántas nuevas ventas sumamos al finalizar la pauta? ¿Cuánto creció la reputación de nuestra marca con esta alianza? ¿Cuántos visitaron la tienda en esta última semana? ¿Además de la métrica y analítica digital algo más cambio a mejor? 

Qué estés bien.

Mauricio Pineda


El autor de este post es publicitario, creativo y productor audiovisual y ha incursionado exitosamente como docente universitario para el Instituto de Mercadotecnia y Publicidad de México, así como en la UNITEC en Honduras desde hace más de veinte años. Es asesor publicitario independiente, redactor de artículos sobre publicidad, conferencista y blogger.