01 agosto 2019

¿Ser influencer o no ser influencer? He ahí el dilema.

¿Cómo llamar a alguien que sube muchos posts?
Podríamos empezar por explicar que se entiende por el termino influencer hoy en los primeros 20 años del siglo 21. Es la condición de una persona que posee una medida de credibilidad en forma particular sobre un tema, y gracias a su gran participación en las Social Media posee el potencial de recomendar exitosamente estilos de vida, productos y servicios.
A pesar que la RAE aún no ha incluido esta la palabra en el diccionario todavía, se dice influencer a una personalidad pública que se hizo famosa a través de Internet y que encuentra en el ámbito digital su principal ámbito de influencia. Se trata de celebridades con miles o millones de seguidores en las redes sociales. Los influencers son personas que cuentan con cierta credibilidad acerca de un tema. Pueden popularizar un negocio y fomentar su visibilidad online.
Su contribución es muy valorada en el lanzamiento e introducción de nuevos productos, marcas nuevas, difundir o promocionar una acción a favor de una marca, y la promoción de eventos.
MM celebrity en el siglo 20 antes de las Social media.
Hace un tiempo atrás la televisión y la publicidad ATL en general acudieron a los celebrities para lograr un más alto nivel de identificación con el consumidor de a pie. También se utilizó a figuras como lideres de opinión que destacaban en la cultura, el arte, la música, el deporte y hasta constructores de carros famosos. Se trataba de personajes por todos conocidos a través de los medios masivos, sus informativos, y que en la agenda de los medios eran personas referentes.

El consumidor final suele adoptar una posición de dependencia hacia la recomendación, aprobación o validación de un personaje famoso o bien de un experto, o un alguien semejante a mi. De allí que los testimonios sigan siendo tan valiosos todavía hoy, y quizá más que nunca antes. Esta búsqueda anticipada de aprobación inclina la opinión favorable o desfavorable que se pueda generar al interior de cada consumidor. Esta es la razón de fondo para ganar la confianza del consumidor previo al momento de la recomendación. Un cliente satisfecho será -siempre- la mejor recomendación, habrá que saber como obtener esa recomendación. Tradicionalmente una persona suele acudir en busca de recomendación a algún familiar, a un amigo o bien a un compañero de estudios o de labores pues son considerados pares o semejantes a nosotros mismos. Éstas fuentes tradicionales -para sorpresa de muchos- siguen siendo las que mayor impacto generan sobre la decisión de compra, cerca del 83%. En el mercado de los viajeros se habla de un 80% de confianza en la recomendación. Solo en el Reino Unido la recomendación personal aporta un 80% de confianza. Según un estudio realizado por Nielsen Global (2015 en 60 países) la recomendación puede influir sobre algún tipo de compra cuando las fuentes de ésta provienen de un familiar, un amigo, otro consumidor online considerado semejante a mi, y algún influencer


Los likes y los shares no son suficientes.

Si Usted ha descubierto y comprobado que "X persona" le compartió información de valor, y lo ha confirmado pues su consejo funcionó a la perfección en el pasado, es muy probable que siga acudiendo a ésta en búsqueda de nuevos consejos, y si cada vez ha obtenido lo que salió a buscar, se creará -entonces- una relación de visitas frecuentes y su palabra o recomendación tomará valor en base a la confianza depositada. El consumidor le atribuye alta credibilidad a esa X persona sobre ese tema en particular.
Es -esa credibilidad- que posee  Ud. como consumidor de contenidos la que hace posible que nuestra "persona X" tenga influencia sobre su toma de decisiones. Si se encuentra dentro de un tema de mutuo interés esa opinión adquiere legitimidad ante sus seguidores.
Marca pionera en el uso del Branding a través de Social Media
Las marcas que están construyendo una reputación digital a través de Social Media frecuentemente piden apoyo a "Personas X" (a razón del número o calidad de sus seguidores, fans, o consumidores de contenido)  que pueden afectar la opinión de sus compradores potenciales. Usted sabe bien que marcas de precio bajo suelen buscar grandes auditorios de consumidores para mover sus ventas, y otras marcas de nicho, como las marcas de lujo, no requieren de los auditorios masivos, más bien de aquellos que poseen buena reputación ante pequeños auditorios de calidad. Lo más probable es que las marcas acudan a personas X con alta credibilidad y que están legitimadas ante sus seguidores.
Algunas malas percepciones se derivan de la naturaleza de la misma red social, si su mensaje es más popular en base a fotos subidas desde los smartsphones, eso no necesariamente te hace "fotógrafo", algo similar pasa en las otras Social Media con un soporte  más multimedial. Es probable que la popularidad no radique en la buena calidad de las fotografías, sino que descanse en un rostro lindo y un cuerpo fit, y un lindo maquillaje muy atractivo.
Como pasa con los dedos de una misma mano, que no son iguales, sucede similar con las personas -influencers- que disfrutan de la confianza de los consumidores. Para algunos se trata únicamente de amplificadores de un mensaje originado por la marca, mientras que en otros casos efectivamente si afectan e influyen de manera convincente. Las marcas; junto con su personalidad, su nivel de comunicación deberán de mantener un match orgánico, natural, fluido. Lo contrario, producirá un mal matrimonio  pues se sentirá artificial, forzado, con intereses no comunes y afectará finalmente la buena imagen de ambos. El lenguaje (vídeo, fotos, infografías, etc) que mejor domina el influencer debe destacarse y potenciarse al solicitar su apoyo.
Si nuestro enfoque primario descansa en la cantidad de internautas que les siguen, podríamos organizar a los influencers en cuatro grupos básicamente:
Celebrities, con un número seguidores que superan el millón.
Macro, menor a esta última cantidad y superior a los 500 mil.
Mid, con un número dentro del rango de 100 a 500 mil.
Micro, con seguidores entre el rango de mil y 100 mil.
Según la revista Forbes, se estima que en el próximo año -2020- este mercado superará los 10,000 millones de dólares. Todo este fenómeno ha causado que una de las primeras preguntas que se hace una empresa al elaborar una campaña publicitaria sería ¿Con qué influencer vamos a trabajar? Tómese un tiempo para verificar que ese número de seguidores es real, y no se trata de  bots o pods.
Algunos consejos oportunos que siempre nos vienen bien para seleccionar a nuestro influencer a la medida de las necesidades de nuestra marca, definir muy cuidadosamente a la persona X correcta:
Haga un listado del último mes, o bien de sus más recientes 30 posts, analice la taza de interacción de éstos, qué tipo de -engagement-reacciones genera en sus redes (duraderas y sólidas), mida su capacidad de generar conversaciones. Que temas generan mayor interactividad con su auditorio. Cuales son los temas más destacados en cuanto a la calidad, no solamente por cantidad. Cuanto participa o se involucra en la discusión de los temas. Será sano no acudir a un influencer que a diario está promocinando marcas, pasarás a ser una más, prefiere aquellos que logren más de forma orgánica, y para terminar verifica que la taza de participación sea alta. Ten en cuenta su capacidad de generar opinión y reacción. Algunas marcas líderes creen que el 70% de su engagement lo crean los influencers.
Podremos enfocar nuestros mensajes de manera que éstos generen engagement a favor de nuestras marcas o instituciones si mantenemos en nuestra mira estos consejos: Escuchar con atención, empodera a tu auditorio (enseñar, divertir, socializar), haz algunas preguntas a éstos, responde siempre, interioriza o tropicaliza (adapta y adopta) el mensaje clave, sorprende y se diferente, el punto no es estar en las redes sociales; el punto es ser alguien sociable y que el auditorio ame todavía más aquello que tú haces.
Considera que el influencer correcto aportará algunos beneficios a tu marca. Contribuirá a visibilizar tu marca o negocio, dará mayor alcance al contenido que has desarrollado, incrementará la confianza y la credibilidad, aumento en tu SEO, llevará más tráfico a tu sitio web, identificación de recomendadores y evangelistas de la marca para el futuro, y también habrá aumento en tu comunidad de seguidores.
Víctor Lozano, director de estrategia en "Catalán Studio", sostiene que si el influencer no tiene un valor real que compartir, solo es un amplificador de mensajes, pero no alguien que pueda generar real influencia. Es algo que también comparte Andrea Quispe de CEO V7.
El vendedor en el punto de venta, es el influencer por excelencia. Siempre y cuando aparezca -éste- en el momento oportuno, justo cuando uno lo solicita o necesita. Habrá notado que otras veces las compras se realizan de manera silenciosa. Ud. como consumidor se toma el tiempo y medita, solo observa. Son momentos de la decisión de compra en las que el potencial consumidor busca justamente no ser influido por fuentes externas para descubrir su propia voz y necesidad, y sin que estas fuentes externas sean solicitadas o buscadas. 
¿Ud. que opinión guarda de los llamados influencers y sus efectos sobre sus seguidores en las redes sociales? ¿Tiene en mente a un influencer a quien valora como importante y confiable?
Al final del ejercicio vienen las preguntas de siempre ¿Cuantas nuevas membresías capitalizamos? ¿Cuántas nuevas ventas sumamos al finalizar la pauta? ¿Cuánto creció la reputación de nuestra marca con esta alianza? ¿Cuántos visitaron la tienda en esta última semana? ¿Además de la métrica y analítica digital algo más cambio a mejor? 

Qué estés bien.

Mauricio Pineda


El autor de este post es publicitario, creativo y productor audiovisual y ha incursionado exitosamente como docente universitario para el Instituto de Mercadotecnia y Publicidad de México, así como en la UNITEC en Honduras desde hace más de veinte años. Es asesor publicitario independiente, redactor de artículos sobre publicidad, conferencista y blogger.

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