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01 octubre 2021

Línea de tiempo de la fotografía

No puedo esperar hasta llegar al final de este post para agradecerte el hecho de que pases por aquí y tomes algo de tu tiempo para descubrir alguna cosa nueva. Juntos, vamos a intentar poner de una forma algo ordenada una serie de eventos que contribuyen a desarrollar una enorme industria que a penas cien años atrás nadie podía, ni  siquiera, imaginar que podría tener tantos seguidores.

Se prevé una tasa de crecimiento de 4.8% anual en la industria de los servicios fotográficos para 2025-2027, según el Photographic Services Market Report 2025 de Grand View Research. Algunos estudios pronostican un mercado global de aproximadamente 13.2 mil millones de dólares en servicios fotográficos para 2025, con proyección de alcanzar 15.8 mil millones de dólares en 2027.
En cuanto a cámaras, el CIPA (Camera and Imaging Products Association) reporta que en mayo de 2025, las ventas de cámaras digitales con óptica fija (compactas) alcanzaron 186,420 unidades enviadas desde Japón, representando 28.4 mil millones de yenes. Esto refleja una disminución del 12.3% en unidades comparado con mayo de 2024, pero un aumento del 8.7% en valor debido al incremento en precios promedio. Las cámaras de óptica intercambiable (réflex y sin espejo) en mayo de 2025 se exportaron desde Japón con 312,850 unidades con un valor de 48.9 mil millones de yenes. Las cámaras sin espejo dominaron el mercado con 285,200 unidades (91.2% del segmento), mientras que las réflex representaron solo 27,650 unidades (8.8%), marcando el declive continuo del formato DSLR.

Comencemos nuestro viaje a través de la luz y la historia de la fotografía. Imagina que tienes una máquina del tiempo. Quédate conmigo, porque vamos a recorrer juntos más de 200 años de historia, desde el primer intento de capturar la luz hasta la cámara digital que revolucionó todo. No es solo una línea de tiempo: es la historia de personas obsesionadas con congelar el momento.
El hombre que esperó ocho horas. Estamos en 1826, en una pequeña casa en Chalons-sur-Saône, Francia. Joseph Nicéphore Niépce sube las escaleras con cuidado, llevando una pesada cámara oscura de madera. Su hijo Isidoro lo ayuda a colocarla frente a la ventana del desván. Niépce no sabe que está a punto de hacer historia. Mira por la ventana ve el patio de su casa, los tejados vecinos, el cielo gris. Con paciencia de monje, prepara una placa de peltre recubierta con betún de Judea. Ahora tendrá que esperar mucho. ¿Cómo se hacía el betún de Judea? Observemos paso apaso:
1. Placa de peltre o plata (pulida hasta quedar con acabado de espejo).
2. Betún de Judea natural (Se extraía de lagos asfálticos naturales como el Mar Muerto) disuelto en aceite de lavanda esencial.
3. Se extiende una capa ultra-fina sobre la placa.
4. Se seca en oscuridad total.
5. Se expone en cámara oscura por 8 horas a varios días.
6. Se lava con aceite de lavanda para revelar.
7. Se graba al aguafuerte el metal expuesto (opcional).

Ocho horas de paciencia absoluta mientras la luz del sol recorre el cielo y marca lentamente la placa. Cuando finalmente revela la imagen, lo que ve es borroso, casi mágico: es la primera fotografía permanente de la historia. La llama "Point de vue du Gras" —Vista desde la ventana de Le Gras.
Point de vue du Gras (Punto de vista desde la ventana de Le Gras)

Pero Niépce tiene un problema, cada foto le toma varios días. Días completos esperando que la luz haga su trabajo. Necesita ayuda.
El encuentro que cambiaría todo. Fue en el año de 1829, en París desde un taller iluminado por velas, Niépce conoce a Louis Jacques Mandé Daguerre, un pintor y decorador de teatro que se ha hecho famoso por dominar la cámara oscura. Daguerre no es científico: es artista. Pero como Niépce, está obsesionado con un solo problema ¿cómo acortar el tiempo de exposición? Se estrechan las manos y firman un acuerdo. Juntos, investigarán. Juntos, encontrarán la respuesta.
Pero la vida es cruel y en 1833 Niépce muere. Daguerre se queda solo, con la promesa de un amigo y la frustración de no haber logrado el objetivo. Sin embargo, Daguerre no se rinde.
Daguerrotipo
El descubrimiento accidental. Fue en 1838 que Daguerre trabaja en su taller. Ha estado experimentando con placas de plata recubiertas de yoduro de plata. Frustrado, guarda una placa expuesta en un armario oscuro, esperando probar con algo diferente. Días después, la saca. Y lo que ve lo deja sin aliento la imagen ha aparecido. No fue la exposición completa, fue algo más. Daguerre descubre que al revelar la placa con vapores de mercurio, la imagen latente —invisible— se vuelve visible. Es el primer procedimiento con revelado en la historia.
El daguerrotipo nace ese año. El tiempo de exposición baja de días a media hora. Cuando lo anuncia públicamente en 1839, París estalla. La gente se reúne en las calles para ver las primeras fotografías verdaderas: imágenes nítidas, detalladas, reales. Por primera vez, podemos ver el rostro de alguien que murió hace siglos. Podemos ver una calle de París, con un hombre botando sus zapatos en la esquina —sí, hay una foto del Boulevard du Temple donde aparece un hombre siendo atendido mientras se calza, el primer ser humano fotografiado en la historia.
El francés que nadie reconoció. Mientras Daguerre recibe gloria, hay otro hombre trabajando en silencio. Hippolyte Bayard es un funcionario del gobierno francés que, en 1837, desarrolla un procedimiento para obtener positivos directos sobre papel. No usa placas de plata. Usa papel. Es más barato, es mucho más simple. Pero cuando Bayard muestra su invento en 1839, el daguerrotipo ya ha robado toda la atención. Lastimosamente para él, nadie lo reconoce públicamente. Hay una historia trágica sobre Bayard. Dice la leyenda que, frustrado por la indiferencia, se fotografió a sí mismo como un ahogado. La foto se titulaba "El cadáver de Bayard", y el cartel decía: "El desgraciado se ha suicidado. El gobierno y la academia han sido incapaces de hacer nada por él". Bayard nunca obtuvo grandes beneficios económicos, pero su trabajo ayudó a fundar la Sociedad Francesa de Fotografía. Muchas veces, los héroes no reciben el reconocimiento en vida.
El inglés que inventó el negativo. Al otro lado del Canal de la Mancha, William Henry Fox Talbot mira las fotos del daguerrotipo y piensa: "Hay algo mal aquí". Su problema es simple, cada daguerrotipo es una pieza de arte única, sin posibilidad de copias. No puedes hacer duplicados. Talbot, que viene de la pintura y el dibujo, sabe que el arte necesita reproducción. Necesita de un negativo para generar todos los positivos que quieras. En 1841 Talbot patentó el calotipo. Por primera vez en la historia, tienes un negativo sobre papel que puedes usar para imprimir múltiples copias. Algo aquí resultó ser revolucionario. Pero tiene un defecto, el papel tiene fibras, y las copias salen borrosas. El daguerrotipo sigue siendo más nítido. Talbot no sabe que su idea —el negativo/positivo— será la base de la fotografía durante los próximos 150 años. 
El químico que nos dio los nombres. En 1839, un científico inglés llamado John Herschel observa todo este bullicio y decide ayudar. Herschel no busca fama únicamente busca hacer química. Descubre que el hiposulfito de sodio puede fijar las imágenes permanentemente. Antes de esto, las fotos se seguían oscureciendo con la luz. Herschel resuelve el problema. Pero hace algo más importante, le pone nombre a las cosas y acuña los términos "fotografía", "negativo" y "positivo". Cada vez que tú usas esas palabras, estás usando el vocabulario propuesto por Herschel.
El hombre que permitió los retratos. Imagina que tú quieres ser fotografiado en 1840. Tienes que sentarte, inmóvil, durante media hora. Tus ojos se cierran, tu cabeza se mueve, tu facial se cansa. Las fotos de esa época muestran personas con caras tensas, ojos cerrados. Nadie sonríe porque sonreír por media hora resultaba imposible. Es en 1841 que Armand Fizeau, un físico francés joven, tiene una idea: ¿y qué pasa si cambiamos el yoduro de plata por el bromuro de plata? El bromuro es mucho más sensible. De repente y el tiempo de exposición baja a unos segundos. Por primera vez, puedes mirarle a la cámara, mantener la expresión, y... ¡listo! Los retratos nacen ese año. Las personas pueden finalmente sonreír en las fotos. La fotografía se vuelve íntima, personal.
La placa que tenía que estar húmeda. Es hasta 1851 que Frederick Scott Archer, un escultor inglés que se ha vuelto fotógrafo por necesidad (necesita retratos de sus modelose para sus esculturas), tiene un problema, el calotipo de Talbot es borroso, y el daguerrotipo es único. Archer mezcla colodión (algodón pólvora disuelto) con sales de plata y lo vierte sobre una placa de vidrio. El resultado es asombroso: la calidad es mejor que nunca. Pero hay un problema enorme, la placa debe exponerse mientras está húmeda. Y revelarse inmediatamente después. Esto significa que si quieres fotografiar un paisaje, tienes que llevar un laboratorio portátil contigo una tienda de campaña oscura, productos químicos, todo. Los fotógrafos del siglo XIX eran una mezcla de artistas, químicos y campistas. 
El colodión húmedo dominará la fotografía durante 30 años. Es el precio de la calidad. 
El médico que inventó la placa seca. En el año de 1871, Richard Leach Maddox es un médico británico que, en su tiempo libre, experimenta con fotografía. Es curioso: los médicos de esa época a menudo eran fotógrafos aficionados porque entendían la química y la anatomía. Maddox tiene una idea loca ¿y si reemplazamos el colodión por gelatina? Sería como la gelatina de postre un poco sólida pero todavía es flexible. La gelatina puede contener las sales de plata y mantenerlas estables. Maddox no lo sabe aún, pero acaba de inventar las placas secas. 
En 1878, Charles Bennett, otro inglés, perfecciona el proceso. Descubre que si mantienes las placas a 32°C durante varios días, la sensibilidad aumenta enormemente. De repente, la exposición baja a fracciones de segundo. Ya no necesitas la tienda de campaña oscura. Ya no necesitas revelar inmediatamente. Puedes comprar placas en paquetes sellados, tomar fotos en un viaje, y revelar semanas después. La fotográfía instantánea nacerá en ese mismo año.
El hombre que dijo "aprieta el botón" en 1888 fue George Eastman, un estadounidense que ha estado trabajando en rollos de película flexible. Ha visto el problema, las placas de vidrio son pesadas, frágiles, difíciles de transportar. Eastman reemplaza el vidrio con nitrato de celulosa, un rollo (bobina) de película flexible. Pero Eastman no es solo inventor, es emprendedor. Sabe que la fotografía solo crecerá si se democratiza y es accesible para todos. 

George Eastman
El 4 de septiembre de 1888, registra la marca Kodak. Ese mismo año, lanza la primera cámara Kodak, ya viene con 100 fotos de película. Tú tomas las fotos, envías la cámara a la fábrica, ellos revelan todo, imprimen las fotos, y te la devuelven la cámara con un rollo la película recargada y las fotos impresas. "Tú aprietas el botón, nosotros hacemos el resto". Por primera vez, no necesitas ser químico. No necesitas contar con cuarto oscuro. No necesitas saber nada de fotografía. Solo encuadrar y apretar el botón. La fotografía sale de los estudios y entra en las familias. Las familias comienzan a tomar fotos de sus hijos, sus vacas, sus viajes y sus vacaciones. La fotografía se vuelve democrática.
El sueño del color, durante décadas, la fotografía es blanco y negro. Pero los científicos sueñan con el color. Para el año de 1869, Louis Ducos du Hauron, un francés obsesivo, toma tres fotos del mismo paisaje: una con filtro rojo, otra con verde, otra con azul. Luego superpone las tres imágenes. Y sí funciona, aparece el color. Pero todavía es complicado. Necesitas generar tres fotos, tres negativos, tres impresiones. No resulta ser nada práctico. 
En 1907, los hermanos Lumière —sí, los mismos que inventaron el cine— lanzan el autocromo. Es una placa de vidrio con millones de microfiltros de colores hechos con granos de papa. La imagen es hermosa: colores pastel, casi etéreos. Pero sigue siendo muy caro. Y solo puedes tomar unas pocas fotos antes de cambiar la placa. El color sigue siendo un lujo. 
Dos músicos que cambiaron la fotografía. Fue en 1917 que Leopold Damrosch Mannès y Leopold Godowsky Jr. Ellos son dos músicos clásicos estadounidenses. Mannès es violinista, Godowsky es pianista. Pero ambos tienen una obsesión la fotografía en color. Todo comienza cuando ven la película Our Navy en Prizma Color, publicitada como "a todo color". La calidad es terrible. Los colores se desvanecen. Ambos se sienten engañados. "Si nadie más puede hacerlo bien, lo haremos nosotros", piensan. Diseñan su propia cámara de cine con tres lentes, cada uno con un filtro: naranja-rojo, verde, azul-violeta. Toman múltiples exposiciones en blanco y negro y las proyectan a través de los filtros. Funciona... pero no es comercialmente viable.
Ya para el año de 1922 Mannès va a Europa para actuar. En un tren, conoce por casualidad a un ejecutivo de Kuhn, Loeb & Co., una firma de inversión. Le describe su proyecto. El ejecutivo se interesa en su proyecto. En el año de 1930 -casi 100 años atrás- Kodak queda tan impresionado que contrata a Mannès y Godowsky para que se muden a Rochester y usen sus laboratorios. Dieciocho años después de haber comenzado, finalmente tienen suficiente respaldo. Y para 1935, nace Kodachrome, no es como el autocromo. No usa filtros de papa. Usa tres capas de emulsión, cada una sensible a un color: rojo, verde, azul. El revelado es complejo —tienes que llevar la película a un laboratorio especializado— pero los colores son vivos, permanentes, memorables. National Geographic usará Kodachrome durante 70 años. Las fotos de los años 50, 60, 70 que ves en libros de historia la mayoría son Kodachrome.
                                                           

La guerra que retrasó el color. Mientras Mannès y Godowsky trabajan en Kodachrome, en Alemania, Agfa está desarrollando su propio proceso denominado Agfacolor. En 1936: Agfacolor nació y resultó ser incluso más simple que Kodachrome usa el sistema negativo-positivo, lo que significa que puedes imprimir copias fácilmente en casa. Pero hay un problema sobre el horizonte la Segunda Guerra Mundial estalla. Agfacolor no se lanza comercialmente hasta 1949. Mientras tanto, Kodak lanza Kodacolor en 1942, la primera película color negativo-positivo para amateurs. Kodacolor se vuelve la película más popular entre fotógrafos amateurs. Por primera vez, puedes tomar fotos en color de tu familia, imprimirlas en casa, y dárselas a tus abuelos. Durante 20 años, Kodak y Agfa competirán ferozmente. La calidad mejorará, el precio bajará. El color se vuelve común y normal.
El ingeniero que inventó el futuro. 12 de diciembre de 1975. Rochester, Nueva York. En los laboratorios de Eastman Kodak, un ingeniero joven llamado Steve Sasson está terminando un prototipo. Sasson tiene 26 años. Su jefe le pidió que "haga algo con un sensor de imagen que acabamos de desarrollar". Sasson no sabe que está a punto de inventar el futuro. El dispositivo que construye es absurdo, pesa 3.5 kg (como una tostadora grande) No tiene pantalla, graba la imagen en un cassette digital y se tarda 23 segundos en grabar una foto. La foto es blanco y negro, con la calidad de un videojuego de los 80s 0.01 megapíxeles. Sasson le muestra el prototipo a sus superiores. Ellos dicen: "Esto es genial... pero ¿qué hacemos con ello?". Kodak no logró ver el potencial. Los directores de Kodak piensan que la fotografía digital nunca reemplazará a la película. Kodak tiene algo de razón por algún tiempo... Steve Sasson acaba de inventar la primera cámara digital. Y Kodak, la empresa que lo emplea, no sabrá cómo aprovecharlo. (Ver vídeo de Steve Sasson, hacer clic aquí)
Ahora tú estás en esta historia. Ahora mira tu mano. ¿Está sosteniendo un teléfono? ¿Una cámara? Eso es el resultado de 200 años de personas obsesionadas con la luz.
Niépce esperó ocho horas por una foto borrosa. Daguerre reveló imágenes con mercurio. Talbot soñó con negativos. Herschel puso nombre a las cosas. Fizeau permitió los retratos. Archer hizo que los fotógrafos llevaran tiendas de campaña. Maddox inventó la placa seca. Eastman dijo "aprieta el botón". Los Lumière trajeron el color. Mannès y Godowsky, dos músicos, insistieron 18 años hasta que Kodak los escuchó. Sasson construyó el futuro y su empresa no lo entendió. Todos ellos estaban equivocados en algo. Todos ellos tenían razón en otra cosa. La fotografía que conoces hoy —en tu teléfono, instantánea, en color, que puedes compartir con todo el mundo en segundos— es el resultado de todos ellos. Mañana, quizás la fotografía como la conocemos sea superada. Quizás en 50 años, notarás que ya no usamos "cámaras" sino algo que no podemos ni imaginar hoy. Pero mientras tanto, tú estás en esta historia. Cada vez que tomas una foto, estás continuando el trabajo de Niépce, Daguerre, Talbot, Eastman, Sasson.
¿Estás capturando la luz? ¿Estás haciendo historia?¿Cuál es tu foto favorita? ¿La de tu hijo recién nacido? ¿La de tu abuela sonriendo? ¿La del atardecer en tu viaje? Esa foto existe porque, hace 200 años, un francés esperó ocho horas frente a una ventana para esperar por la primera foto. Gracias por viajar conmigo a través de la luz.

Qué estés bien,

13 diciembre 2016

Platicando sobre afiches y pósters.

Te invito a platicar durante unos minutos y a viajar por el tiempo para volver a encontrarnos con un soporte de papel o cartulina que gracias a una creativa y armónica mezcla de texto e imágenes nos invita a descubrir nuevos productos o nuevos servicios, o bien para recordar algunos ya viejos conocidos. Ese rectángulo bidimensional adherido a alguna pared o una caja de luz conocido como cartel, afiche o póster.
Aloys Senefelder
La historia del afiche parece iniciar con el desarrrollo de una técnica de grabado (graphe) que incluía piedras de caliza (lito) y tintas. Aunque la litografía fue desarrollada en el año de 1796 por el alemán Aloys Senefelder, esta técnica resultaba ser al principio demasiado lenta y costosa para la producción de carteles. La mayoría de los afiches eran producidos en bloques de madera -xilografía- o grabados del metal con poco color o diseño.
Jules Chéret
El desarrollo del proceso litográfico o planográfico de tres tintas de Jules Chéret abrió el camino que permitió que los artistas gráficos alcanzaran policromas con tan sólo tres piedras calizas -generalmente- usando tintas rojas, amarillas y azules.
El Dorado de Jules Chéret
Aunque el proceso de grabar la piedra caliza era un trabajo arduo, el resultado era una intensidad notable del color y la textura, con sublimación de las transparencias y los matices imposibles en otros medios de la actualidad. Esta capacidad de combinar la palabra e imagen en un formato tan atractivo y económico, finalmente hizo al cartel litográfico, una innovación de gran alcance. Comenzando en 1870 en París, se convirtió en el soporte dominante de la comunicación de masa en las ciudades de Europa y América. Las calles de París, de Milán y de Berlín fueron transformadas rápidamente en galerías de arte de calle, e introduciendo la edad moderna de la publicidad.
Poster para Moulin Rouge de Toulouse Lautrec.

En el París de 1880 se vivían tiempos de cambio y tensión social. Había todavía muchas secuelas de una profunda crisis financiera, el caso Deyfruss agitaba todavía a la sociedad, se planteaban nuevos paradigmas científicos, la religión estaba en tela de juicio, una profunda brecha social, pugnas entre la iglesia y los liberales, surgían movimientos artísticos como el neoimpresionismo, el simbolismo de Nabis. En 1889 se inaugura en París el Moulin Rouge. La relación del pintor con el "Moulin Rouge" será especial al convertirse en uno de sus mejores clientes. Inmortalizó el local en numerosos carteles en los que figuran las grandes estrellas del cabaret y del cancán, aunque las más habituales fueron Jane Avril, Yvette Guilbert y sobre todo Louise Weber, llamada "La Goulue". Para todas ellas realizó una fantástica serie de carteles utilizando la litografía en colores. Durante el año de 1890, en plena belle Époque en Francia, la afición por el cartel estaba en plena floración. En 1891, el primer cartel de Toulouse-Lautrec para Moulin Rouge, elevó el estado del cartel a una nueva categoría de arte. Las exposiciones, los expositores y los distribuidores del cartel proliferaron, satisfaciendo la demanda del público por el cartel. Toulouse-Lautrec se rodeaba de fotógrafos eróticos, cupletistas, figuras del cabaret, clientes del ámbito de la prostitución y eso queda reflejado en sus carteles y su centro de actividad es el café nocturno, la noche urbana. Lautrec es una figura paradigmática en este aspecto.
Poster de Alfons Maria Mucha.

Al comienzo de esa década, el distribuidor parisino pionero Sagot numeró 2200 carteles en su catálogo de las ventas. En 1894, Alphons Maria Mucha (1860-1939), un funcionario checo residente en París, creó la primera obra maestra del cartel de Art Nouveau.
Sarah Bernharrdt por Alfons Maria Mucha.

El salto a la fama de Alphons Maria Mucha se logró con su primer cartel litográfico para la actriz Sarah Bernhardt y su Théâtre de la Renaissance, el cartel anunciaba la obra Gismonda de Victorien Sardou, apareció en los primeros días de enero de 1895 en los muros de París, y causó una auténtica sensación. Sarah Bernhardt ofreció inmediatamente a Mucha un contrato de exclusividad por seis años. Los carteles realizados para ella contribuyeron a difundir la fama de la actriz más allá de las fronteras de Francia. Hasta 1901, Mucha no solo fue responsable de los carteles publicitarios, sino también de las escenografías y los vestuarios del Théâtre de la Renaissance. Fue esta obra, con su estilo exuberante y estilizado, lo que le dio tanto fama como numerosas comisiones. Llevando influencias de los Pre-Rafaelistas, y del arte bizantino, este estilo dominó la escena parisina en los próximos diez años y se convertiría en el movimiento decorativo internacional principal del arte hasta Primera Guerra Mundial.


La belle Époque fuera de París. El cartel tomó lentamente el asimiento en otros países en el 1880, pero aceleró durante el belle Époque. En cada país, el cartel vino a la delantera celebrar a las instituciones culturales únicas de la sociedad. En Francia, el culto del café era omnipresente; en Italia la ópera y la manera; en España las corridas de toros y los festivales; en la literatura y los productos de Holanda para el hogar; en las ferias comerciales y los compartimientos de Alemania, en los diarios literarios de Gran Bretaña y de América y el circo. Las primeras demostraciones del cartel fueron llevadas a cabo en Gran Bretaña e Italia en 1894, Alemania en 1896, y Rusia en 1897. La demostración más importante del cartel siempre, a muchos observadores, fue llevada a cabo en Reims, Francia en 1896 y ofreció los 1690 carteles increíbles dispuestos por el país.
Leonetto Cappiello para Ajenjo de Maurin Quina en 1906.

A pesar de estos encuentros y mezclas, los estilos nacionales distintivos llegaron a ser más evidentes mientras que progresó el belle Époque. Los carteles holandeses fueron marcados por el alojamiento y el orderliness; los carteles italianos por su drama y escala magnífica; los carteles alemanes para su franqueza y medievalismo. La influencia de Francia había encontrado un contrapeso. El Art Nouveau continuó después de acabado el siglo, aunque perdió mucho de su dinamismo con la imitación y la repetición. La muerte de Toulouse-Lautrec en 1901 y del abandono del arte del cartel por Mucha y Cheret -ambos regresaron a la pintura al oleo- dejó un vacío en Francia en el inicio del pasado siglo. Este vacío fue llenado en parte por un joven caricaturista italiano llamado Leonetto Cappiello, quién llegó a París en el año 1898. Influenciado fuertemente por Cheret y Toulouse-Lautrec, Cappiello rechazó el detalle quisquilloso del Art Nouveau.
Leonetto Cappiello trabajando en su estudio.
En lugar de esto se centró en crear una imagen simple, a menudo chistosa o extraña, que capturaría inmediatamente la atención y la imaginación del espectador muy ocupado que camina distraído por algún boulevard. Sobre su trabajo así se expresaban sus contemporáneos:
"Cerca de los Grassets heraldicos, de los Cherets colorados, las estampas de Cappiello, iguales a unos fieles espejos que dibujarían otra vez de volada los miles y unos reflejos de la multitud divertida y multicolor, logra expresar, con una sola figura, su sonrisa, su actitud, su gracia un poco mono, la virtud de un producto. La mujer bonita al torso envuelto en un corsé, esta otra, con los labios púrpuras y su cabello soleado, la falda ligera, que toma una limonada, esta tercera escotada, sonriente, quien tiende su vaso al mesero todo vestido de negro quien le echa Medoc, y por fin, la mujer al “cachou”, son carteles a donde esta perfecto. Sus otros carteles publicitarios teatrales que compuso sobre Réjane, Balthy u Odette Dulac, tienen el encanto singular de algunos dibujos burlones, que un caricaturista, amante del estilo japonés y del humor le hubiera gustado trazar de nuestras reinas del teatro. Aun Aquí, es el procedimiento usado por Cappiello en sus croquis: el rayo unificado, ampliado poco a poco, sinuoso, serpentino o burlón, algo parecido al esguince expresiva de una figura divertida, el relieve ingenioso de una parodia chisposa."


Su diseño de 1906 para el cartel del ajenjo de Maurin Quina, el diablo verde en un fondo negro con el deletreado simple del bloque, marcó la maduración de un estilo que dominaría el arte parisiense del cartel hasta el primer cartel de Art Deco de Cassandre en 1923. Esta capacidad de crear una identidad de la marca de fábrica estableció Cappiello como el padre de la publicidad moderna. Es autor entre otros famosos carteles, de los afiches de Cinzano.

Autor: Lucian Bernhard.

Mientras tanto, los artistas que trabajaban en la escuela de Glasgow de Escocia y Deutscher Werkbund de Alemania también transformaban el espíritu modernista temprano del Art Nouveau. Estas escuelas rechazaron la ornamentación curvilínea en favor de una estructura rectilínea y geométrica basada en el funcionalismo. Una consecuencia dominante de estos esfuerzos modernistas era el -estilo del cartel-  Plakatstil alemán (1906–1918), o el Poster Style, que fue comenzado en 1905 por Lucian Bernhard -Emil Kahn- en Berlín. Para una competición del cartel patrocinada por los fósforos Preister, Lucian Bernhard (15 de marzo,1883 – 29 de mayo,1972) dibujó dos fósforos grandes y escribió la marca sobre ellos con letras en negrilla. La simplicidad de su diseño le permitió ganar la competición. Bernhard, minimizó el naturalismo y enfatizó los colores y las formas planas, y con su trabajo dio el paso siguiente hacia un moderno lenguaje visual.


Primera Guerra Mundial y la revolución bolchevique contra los zares rusos propició un nuevo papel para el cartel: La propaganda. De hecho, surge la campaña de guerra más grande desarrollada hasta la fecha, se desarrollan las necesidades de comunicación del tiempo de guerra de cada ejercito - desde recaudar bonos de guerra, a reclutar soldados  y voluntarios, a estimular la producción y a provocar el odio por las atrocidades enemigas. En los Estados Unidos de América se produjeron cerca de 2,500 diseños y aproximadamente 20 millones de carteles -casi un cartel por cada 4 ciudadanos- en un poco más de 2 años. Las increíbles lecciones de la publicidad norteamericana de la primera guerra mundial y los carteles bolcheviques le dieron una vuelta al arte del cartel y facilitaron el triunfo de la guerra civil rusa. Lenin y sus seguidores demostraron ser los amos pioneros de la propaganda de guerra moderna, y el cartel se convirtió en un arma que se seguiría utilizado a través del siglo 20 en guerras calientes y frías en todas partes. En el periodo entre guerras mundiales del Modernismo al Art-Déco. Después de la Primera Guerra Mundial, inspiración orgánica del Art Nouveau parecía inaplicable en una sociedad cada vez más industrial. Las nuevas realidades fueron expresadas mejor en los movimientos como el Modernismo, el Cubismo, de Futurismo, de Dada y del Expresionismo, que tendrían una influencia profunda sobre el diseño gráfico.


La arquitectura moderna, así como el diseño industrial y gráfico nacieron en Weimar, Alemania, en el seno de la Casa de la Construcción Estatal (Staatliches Bauhaus) conocida habitualmente como la Bauhaus. Esa portentosa cantera de creativos fue fundada en 1919 por Walter Gropius y clausurada en el año 1933. A pesar de la guerra y de los millones de muertos después su llama se reavivó en Ulm, ciudad del sur de Alemania entre Stuttgart y Munich. Uno de los fundadores de la nueva escuela fue el argentino, Tomás Maldonado, pensador, diseñador y pintor nacido en Buenos Aires en 1922. Bajo su dirección, compartida con el alemán Gui Bonsiepe, la Hoschschule für Gestaltung Ulm -Escuela Superior de Diseño- sentó el fundamento para el diseño actual, entre los años 1953 y 1968.
En la URSS -hoy Rusia- el movimiento Constructivists tomó el liderazgo en el siglo 20 con el objetivo de crear a una nueva sociedad tecnológica. El edificio en el movimiento de Suprematist de Kasimir Malevich (la respuesta rusa del Cubo- Futurism), el Constructivists desarrolló un estilo agitado de la composición, marcado por las lineas diagonales, el foto montaje y colores sólidos intensos. Conducido por El Lissitsky, Alexander Rodchenko, Gustav Klutsis, y Stenberg, el trabajo del Constructivists tendría un gran impacto en el diseño occidental; sobre todo en el Bauhaus y el movimiento de Stijl. Este lenguaje científico del diseño fue popularizado en un nuevo movimiento decorativo internacional llamado Art-Déco. El estilo de la era de la máquina, la energía y la velocidad se convirtieron en sus temas primarios. Las formas fueron simplificadas y aerodinamizadas. El Art-Déco demostró una variedad amplia de influencias gráficas, de los movimientos modernos del arte del cubismo, de Futurismo y de Dada; a los avances del diseño del Pabellón de exposiciones de la Secesión vienesa, de Plakatstil, y del Constructivismo ruso; al arte exótico Persa, de Egipto, y de África.
Poster para Dubonnet de A.M. Cassandre estilo Art-Déco.
El Art-Déco se deriva del término de la exposición de las artes decorativas de 1925 realizada en París, que demostró ser el escaparate idóneo para este estilo. En París, el estilo de caricatura de Cappiello llevó a las imágenes geométricas de A.M. Cassandre que popularizaron la técnica del pincel de aire en sus imágenes. Sus carteles del transporte marítimo de la Normandie, de Statendam y de Atlantique se convirtieron en iconos de la era industrial. El Art-Déco, como el Art Nouveau antes de éste, se extendió rápidamente a través toda de Europa. Los artistas Federico Seneca y Giuseppe Riccobaldi en Italia, Ludwig Hohlwein en Alemania, Pieter Hofman en Holanda, Otto Morach y Herbert Matter en Suiza, E. McKnight Kauffer en Inglaterra, y Francisco Gali en España.

Segunda Guerra Mundial y el final de la litografía. El cartel jugó otra vez un gran papel en la comunicación durante la Segunda Guerra Mundial, pero esta vez compartió pantalla junto a otros medios, principalmente la radio y la impresión. Por este tiempo, la mayoría de los carteles fueron impresos usando la técnica de offset, que dio lugar a la trama de puntos utilizada en los periódicos. El uso de la fotografía en carteles, comenzó en Rusia -antes URSS- en los años 20 del pasado siglo, hoy las fotografías han llegado a ser tan comunes como la lo fue la ilustración. Después de la guerra el papel del cartel empezó a declinar ante la televisión.

El último brillo de la edad clásica del cartel litográfico ocurrió en Suiza, en donde desde el gobierno se promovió ampliamente a la industria de la impresión y al cartel. Se estableció un tamaño estándar del cartel y de un sistema nacional del quioscos -1914- como un soporte adicional. En continuidad con el sentido suizo de la precisión, su estilo lo aprovechó y así fue que se desarrolló durante la segunda guerra mundial y los primeros años de la década del 50 el Sachplakat de Basilea o el Object Poster Style. Convirtiendo la fabricación de objetos diarios en iconos gigantes, sus raíces van de nuevo al Plakatstil de Lucian Bernhard y el movimiento surrealista. La elegancia visual del estilo suizo fue emparejada a menudo por el uso de un humor apacible. Con el final de la impresión litográfica en los años 50, Leupin, Brun y los otros artistas de Sachplakat dieron vuelta a un estilo chistoso menos cargado sobre el color y las texturas ricos de la impresión litográfica.
La dominación de Suiza en el campo del cartel continuó creciendo a finales de los años 50 con el desarrollo de un nuevo estilo gráfico que tenía raíces en la Bauhaus. Debido a su fuerte uso de elementos tipográficos en negro y blanco, este nuevo estilo vino a ser conocido como -International Typographic Style- el estilo tipográfico internacional. Su estilo sería perfeccionado después en las escuelas del diseño tanto de Zurich como de Basilea, este estilo utilizó una cuadricula o reticula matemática junto a fotografías monocromáticas para proporcionar una estructura clara y lógica. Éste se vino a convertir en el estilo gráfico predominante del diseño en todo el mundo durante la década del setenta, y continúa ejerciendo una gran influencia en los inicios del siglo 21. El nuevo estilo fue satisfecho perfectamente al mercado de la posguerra cada vez más global. El problema del idioma suizo -tres idiomas en un pequeño país- se convirtió en un problema mundial, y allí surge la fuerte necesidad de la claridad en el uso de la palabra y de los símbolos. Las corporaciones vieron su necesidad de poseer una identificación internacional, y los eventos globales tales como las Juegos Olímpicos buscaron soluciones universales que el estilo tipográfico internacional sí podría darles. A la vez que un acercamiento relajado y más intuitivo fue asimilado por varios países, los Estados Unidos y Polonia. Philip Meggs utiliza la imagen conceptual del término del paraguas para describir un nuevo estilo de la ilustración, uno que pidió prestado libremente del surrealismo, del Pop Art y del expresionismo.
Un claro ejemplar de este estilo lo vemos aplicado en el álbum -LP- del año 1967 de Bob Dylan por Milton Glaser. Glaser materializó el mensaje contra cultural del músico retratando su pelo largo como un arco iris. (este cartel de Glaser anticiparía una breve manía psicodélica muy espectacular del cartel norteamericano, que hace recordar los excesos florales del Art Nouveau, las imágenes diferidas que pulsaban del Op-Art, y las yuxtaposiciones extrañas de surrealismo. 
Glaser Push Pin Studio fue alcanzado en creatividad por una escuela dinámica del arte del cartel de Polonia del 50 a través de los 80. Otros amos de la imagen conceptual incluyen a Armando Testa en Italia, Gunter Rambow de Alemania, y Nicolas Troxler de Suiza.
Post-Modernismo y la era de la computadora. El estilo tipográfico internacional comenzó a perder su empuje y fuerza en los años 70 e inicios de los 80. Se le criticó mucho por ser un diseño frío, formal y dogmático.
Wolfgang Weingart
Un profesor joven de Basilea, Wolfgang Weingart condujo la rebelión que nos condujo al estilo gráfico predominante hoy conocido libremente como diseño Posmoderno. Weingart, experimentó con la impresión off-set para producir los carteles que aparecían complejos y caóticos, juguetones y espontáneos - todos en un contraste rígido a las enseñanzas de la generación anterior. La liberación de Weingart de la tipografía era una fundación importante para varios nuevos estilos -Memphis y Retro- a los avances ahora surgían desde los gráficos de computadora. 
El diseño de un cartel publicitario o un poster es uno de los retos más atractivos que un diseñador puede encontrar en su trabajo, ya que existe una diferencia fundamental con otros medios de comunicación gráfica: un cartel o un poster está hecho para llamar la atención a las personas "mientras están en movimiento". Gráficamente un cartel debe presentar un correcto balance de todos los elementos que contiene. Los gráficos, fotos y textos deben representar una línea de comunicación que permita al ojo humano (y al cerebro) ir de un punto de información a otro. Y ésto origina movimiento y dinamismo. Los puntos de información no son colocados accidentalmente sino que son creados por el diseñador para influir en el lector. Cuanto menor sea el contenido, mejor, y si tiene que aparecer mucha información, intente que los datos sean gráficos. Antes de comenzar, hay que plantearse un boceto escrito -rough- y gráfico que responda a estas preguntas: ¿A quién va dirigido? ¿Qué idea básica y fundamental presento en el cartel? ¿Cuándo lo presento: fecha de inicio, promoción...? ¿Cómo lo presento? Y de manera primaria responder estas preguntas, una: ¿Qué le interesa leer al Público meta? Este debe obtener un beneficio -tangible o intangible- al ver el cartel.
El papel y el aspecto del cartel ha cambiado continuamente el excedente el último siglo para resolver las necesidades que cambiaban de la sociedad. Aunque su papel es menos central que era hace 100 años, el cartel se desarrollará más lejos como la computadora y la Internet revolucionan la manera que nos comunicamos en el siglo 21. Falta observar si las pantallas planas sacan al afiche de las paredes y muros de las ciudades.

Que estés bien.










El autor de este post es publicitario, creativo y productor audiovisual y ha incursionado exitosamente como docente universitario para el Instituto de Mercadotecnia y Publicidad de México, así como en la UNITEC en Honduras desde hace más de veinte años. Es asesor publicitario independiente, redactor de artículos sobre publicidad, conferencista y blogger.