21 agosto 2014

Minifalda, 50 años después sigue dando de que hablar.


La minifalda -miniskirt- salió a la venta en 1964, hace 50 años atrás.
La falda -femenina- arriba de la rodilla que muestra la parte baja de los muslos ha producido enormes efectos secundarios; como miradas, titulares de informativos, papel y tinta, reglamentos, leyes, documentos, debates y conferencias, marchas públicas, castigos administrativos, penas legales, popularidad, portadas de revistas, premios de belleza, sus 15 minutos de fama, lineas y protocolos de elegancia. La minifalda te hace ver estética, divertida, provocativa, sexy, coqueta u obscena según, hay quien está a favor, hay otros indiferentes, y existen quienes no las miran con buenos ojos.
La tenista estadounidense
Gussie Moran, Wimbledon 1949.
Su uso reciente se inicia con el joven siglo XX, con las chicas que disfrutaban de las noches de Jazz y de Charleston - o sea, hablamos de nuestras abuelitas o de sus mamás- ellas usaban vestidos que mostraban parte del muslo de la pierna para definirse como chicas modernas y divertidas, luego surgieron otros usos algunas mujeres les vistieron para la práctica de algunos deportes. Pero su nacimiento o su origen se le atribuye a más de un diseñador por igual; Mary Quant(1964), André Courrèges(1965), John Bates y Jean Varon.
La diseñadora en su taller de Londres.
La persona que recibe hoy el mayor crédito por su asimilación social y por haberla masificado es la diseñadora britanica Mary Quant. Fue durante la primavera londinence de 1964 -exactamente un viernes 10 de julio- cuando la lanzo desde Londres al mundo, sobre su efecto inmediato en la sociedad dice la curadora Valerie Steele del museo F.I.T. de N.Y.: -La minifalda fue un fenómeno extraordinario y tuvo un gran impacto ya que era parte de la cultura juvenil emergente de la década de los sesenta.
La inspiración se encuentra en cualquier lugar, sólo hay que estar atentos al momento exacto, aunque en sus días de escuela Mary Quant volvía "más interesantes" sus faldas del uniforme escolar subiendo el dobladillo o ruedo un poco más sobre su rodilla. Dice la misma Mary que fueron las chicas del barrio londinense de Shelsea quienes la pusieron en la calle. También cuenta una anécdota adicional en una escuela de baile "Una vez, escuché la música que venía de al lado y cuando me asomé vi una clase de zapateo y en el medio de la habitación, una chica un par de años mayor que yo, que reflejaba todo lo que yo quería ser". "Tenía puesta una falda corta plisada de unas 10 pulgadas de largo, con un ajustado suéter negro, medias negras y un corte de pelo bob. Lo que me sorprendió fue cómo toda su apariencia se enfocaba en lo que tenía en sus pies: un par de calcetines blancos y un par de zapatos de zapateo con correas en los tobillos... Desde ese día quedé fascinada con esa hermosa imagen de piernas y los tobillos".
Mary Quant, diseñadora de la Boutique Bazaar.
Si querías una minifalda en esos días y vivías en Londres solo podías acudir a una boutique Bazaar de Mary Quant, sobre la calle King's Road, allí fue donde surgió todo. Un producto así necesitaba de un nombre pero no cualquier nombre. La idea surge de su auto favorito de aquellos locos años de juventud y su Mini Cooper. . "El miniauto combinaba perfecto con la minifalda; hacía todo lo que uno quería, se veía genial, era optimista, exuberante, joven, coqueto... todo en su justa medida", dijo Quant en el documental "Mary Quant, Mini Cooper, Minifalda".

Antes de 1960 la mujer pasaba de vestir como niña a mujer, igual a su madre en tonos amarillos y cafés. Pero además la generación de la posguerra se enfrentó con que la moda era más utilitaria y funcional que divertida. Esa década se distingue porque los adolescentes empezaron a vestir como jóvenes y no como los otros adultos. También se sumó a su rebeldía que escuchaban su propia música -The Beatles y The Rolling Stones- y no la música de sus padres.
No todos miraban con buenos ojos
la nueva prenda de moda.
Esta consagrada prenda se alza un poco más cada década, en un inicio solo las chicas de menos de 20 años la usaban y la paleta de colores parecía salir de las cajas de los crayones de cera, se usaba con zapatos bajos de correa o botas altas con cierre y medias gruesas con colores fuertes. Luego en los años ochenta las mujeres las usaban hasta sus 33 años, hoy se considera su uso hasta los 40 años, seguro que hasta un poco más adelante de esa edad. Sus sentidos de libertad y de independencia van añadiendo nuevos valores y significados con los años.

Cuando la sociedad ha condicionado o limitado su uso, la reacción no siempre es calmada, de hecho hay reacciones que -muchas veces- sorprenden sobre todo de parte de las mujeres más jóvenes que sienten se les ha robado su cuota de libertad o independencia con algunas pulgadas de tela sobre su muslo.
Pero curiosamente su longitud provoca también interpretaciones varias, no sólo de los hombres -como muchas pudieran pensar o asumir- sino más bien desde el punto de vista femenino. La falda según su tamaño -según su uso por debajo de la rodilla o por sobre de ésta- puede generar muchos significados inimaginables, a favor y en contra.
Desde su inicio fueron otras mujeres las que comentaron públicamente que la rodilla no debía mostrarse por ser muy poco agradable estéticamente a la vista. Algunos hombres días después de su lanzamiento se acercaron a la Boutique Bazaar para manifestar su desacuerdo con gritos y palabras irrepetibles, igual con eso en contra, no pasó nada, la minifalda siguió adelante.
La jóvenes salieron a defender su nueva falda corta. 
En Colombia hubo algunas protestas de otras mujeres pues se mencionó en informativos locales la noticia sobre una violación sexual a una mujer se mencionó que ésta vestía una minifalda, las mujeres de Indonesia también se han quejado con frases en carteles que dicen por ejemplo: " No nos digan como vestir, díganles que no nos violen", hace 4 años atrás en un balneario italiano aplicaron multas por usar minis muy cortas, en Uganda el pasado febrero se bautizó popularmente a la ley anti pornografía como la ley minifalda.
Recientemente en Honduras, el gerente de Recursos Humanos del Congreso Nacional limitó el uso de vestuarios provocativos que incluyen entre otros a las minifaldas para el personal administrativo y de apoyo -tanto femenino como al masculino- que labora en ese poder del estado.
Melissa, modelo hondureña luciendo una mini.
Algunas Diputadas de la noble institución se sintieron limitadas de manera sexista -por su genero- con una nota que norma a hombres y a mujeres en su forma de vestir, se proclamaron molestas y atacadas ante los medios masivos, se solidarizaron y calificaron de retrogrado este código de vestimenta, y a través de las social media convocaron al uso organizado y colectivo de minifaldas a las sesiones de éste, el código no las regula a ellas pero igual fueron atendidas por los medios informativos en un país con problemas profundos y más urgentes.
¿Cuan larga o corta debe ser la minifalda?
Sin duda no será la última nota que la minifalda produzca como efecto secundario entre hombres y mujeres. ¿Cree usted que deba regularse su uso en algunos eventos, lugares y reuniones? ¿Cuan larga o corta debe ser la minifalda? ¿Es para todas las edades y figuras? Déjanos saber tu comentario.

Que estés bien.


Mauricio Pineda



El autor de este post es publicitario, creativo y productor audiovisual y ha incursionado exitosamente como docente universitario para el Instituto de Mercadotecnia y Publicidad de México, así como en la UNITEC en Honduras desde hace más de veinte años. Es asesor publicitario independiente, redactor de artículos sobre publicidad, conferencista y blogger.



1 comentario:

GENNDA dijo...

Una pregunta que creo que hasta la misma mujer le resulta difícil de responder... ¿que es lo que hace que una mujer quiera lucir minifaldas cada vez más cortas?. Digo, si por lucir piernas, existen pantalones cortos, pero aún así lo hacen a tal nivel que casi se les ve la entrepierna.