29 mayo 2013

Estilismo, diseño, composición...Food styling


¡Mmm, yo quiero!
¡Quiero uno para mi!
Es el resultado final de la relación entre el arte, la elegancia y la alimentación reunidos sobre un plano virtual de dos dimensiones, el producto es la imagen que ha de seducir, y estimular; a pesar de ser ésta mediatizada ingresará a la mente por una única vía, el sentido de la vista.


Hay en uso muchos términos asociados que en general se refieren prácticamente a lo mismo como el estilismo gastronómico, la composición culinaria, el diseño gastronómico,  el estilismo de alimentos, en fin y otros que surgen frecuentemente por todas partes. Para hacerlo fácil, me quedo con food styling, y desde ya le pido las disculpas del caso a Miguel de Cervantes.
Bodegón.
El food styling es el heredero del bodegón pictórico de frutas de la temporada, con verduras, bebidas de la región, botellas, lácteos, etcétera. Para muchos se trata de un arte, el conocimiento sobre cómo preparar, diseñar, y disponer alimentos para la cámara, mostrándolos visualmente apetitosos. Involucra el dominio de técnicas especiales para destacar las propiedades de los alimentos y presentarlos completamente irresistibles -en su pleno y total esplendor- a través del sentido de la vista. Los alimentos y bebidas deben lucir siempre perfectos, higiénicos  deseables para comunicar un objetivo comercial o no, es un producto comunicacional en sí. El food styling busca que los alimentos y la vajilla sean el material perfecto para poner a volar la imaginación, el deseo y el apetito del observador. Cada plato deberá mostrar congruencia, contrastes o armonía de color, texturas interesantes que despierten el antojo de los espectadores y sobre todo que resalten las propiedades del platillo. Una de las cosas más importantes en el food styling es ser siempre fieles a la receta original pero utilizando ingredientes únicos y técnicas que logren una imagen perfecta.
Estilista de alimentos en plena tarea.
Al profesional que se especializa en esta labor se le conoce comúnmente como estilista de alimentos, food stylist, home economist, ecónomo, diseñador gastronómico, y en fin con muchos otros más. Su objetivo es lograr comidas y bebidas atractivas a la vista. Es un creativo apasionado por la cocina, con habilidades y conocimientos de la técnicas, del comportamiento, reacciones de la química de los ingredientes. Éste debe dominar distintas metodologías para atraer y captar la atención del consumidor a pesar de la mediatización visual limitada a las dos dimensiones de un plano. Se carece de los estímulos que presencialmente se captan mediante los sentidos del olfato y del gusto, los protagonistas de nuestra sensación de placer durante la alimentación.



El objetivo de la imagen es que el observador desee comerse la página o la pantalla que está observando. Esta disciplina se ha ido expandiendo rápidamente alrededor del mundo entero, y se ha vuelto popular gracias al papel tan importante que juega la comida dentro de la sociedad.
Algunas de las reglas básicas de la fotografía en la composición culinaria son:
  • La simplicidad.
  • Más cerca, es mejor.
  • Cuidar el espacio circundante alrededor del centro de interés.
  • Ley de tercios bien aplicada.
  • Regla de los impares, destacar tres unidades.
  • Contrastar por semejanza, todos homogéneos menos uno.
Proyecto del fotógrafo francés Francesc Guillamet.
Durante la década de los años noventas, sobre todo en Australia -Donna Hay- surgieron las nuevas reglas  para el food styling y se estableció una tendencia que incluye el uso destacado del foco selectivo en el primer plano y desafoque total en los demás planos y fondo, el plato es el protagonista de la historia, la simpleza, texturas sensuales -food porn- el uso de luz natural y lámparas de tungsteno, y de regreso a los materiales de naturales. La vanguardia en fotógrafos de alimentos la mantiene por ahora Carl Warner. El restaurante que marca la vanguardia culinaria está en Barcelona, España -ElBulli- y su chef más reconocido en todo el mundo como nada menos que "el mejor" es Ferran Adrià Acosta quien suele hacer dupla con el fotógrafo francés Francesc Guillamet. En Brasil sobresale el trabajo de este equipo que forman su propio estudio de fotografía de alimentos, Studio SC. Además el mejor restaurante de latinoamerica  es Maní, lo dirigen Helena Rizzo y Daniel Redondo y se encuentra en São Paulo.

El crew de un proyecto de food styling involucra en mucho al cliente, quien es la persona que ha solicitado el mismo, un director de arte (visualizador gráfico), fotógrafo de alimentos, estilista de alimentos, un chef asistente, productor, regente o studio manager, especialista en retoque digital, director de arte ovisualizador y un prop stylist.
Las herramientas de esta actividad son variadas y muchas, pero siempre es posible definir una lista básica de props o atrezzo:
  • Superficies y texturas varias.
  • Fondos.
  • Platos, cubiertos, vasos, copas, etc.
  • Tablas para cortar.
  • Recipientes, botellas, bandejas.
  • Materia prima, ingredientes originales de la receta.
Sergio Coimbra, máximo exponente del Brasil en Food Styling.
Adicionalmente el estilista de alimentos deberá dominar conocimientos previos indispensables para lograr la imagen correcta, conocer la marca y el producto, conocer su reacción a las luces, reacción a las temperaturas, reacción al oxigeno, dominio de la psicología del color, composición visual, diagramación, publicidad gráfica y televisiva, entre otros.


Diagrama o esquema de iluminación previo a sesión de fotos.


Montaje de luces según al esquema visualizado con anticipación.
Para quien descubra que posee un fuerte interés en esta área ahora mismo se está disponiendo capacitación especializada a través de Internet, también en otros países- México, Argentina, España, Canadá, Australia- y ya no sólo en los Estados Unidos como hace unos años atrás, ingresa ahora mismo a un curso en línea sobre este interesante tema con Bill Robbins.
Puedes disfrutar también de una copia en pdf de un buen libro sobre el tema para iniciar tu aprendizaje sobre este interesante tópico. Si gustas puedes visitar algunos sitios de verdaderos profesionales que te darán más pistas para llevar a buen puerto tus proyectos de alimentos y bebidas en soportes de fotografía, cine y vídeo:
Hace unos años atrás tuve el honor de visitar el Estudio Gavilán en la Cd. de México, fue una experiencia grata para mi y mis estudiantes, les comparto un vídeo de Luis Carlos. Espero haber ampliado un poco más lo que conocíamos sobre esta especialidad de la fotografía de productos alimenticios, que más que un oficio es un arte en sí.
Si después de estudiar y dominar esta especialidad de la fotografía comercial deseas presumir los resultados al más alto nivel sube tus maravillosas fotos de alimentos a este repositorio especializado. Hacer clic aquí.
Que estés bien.

Mauricio Pineda
El autor de este post es publicitario, creativo y productor audiovisual y ha incursionado exitosamente como docente universitario para el Instituto de Mercadotecnia y Publicidad de México, así como en la UNITEC en Honduras desde hace más de veinte años. Es asesor publicitario independiente, redactor de artículos sobre publicidad, conferencista y blogger.

 

2 comentarios:

leonardo dijo...

Me acuerdo cuando vi un comercial de McDonalds que justamente la encargad de imagen de la marca compro una hamburguesa y en uno de sus restaurantes y la llevo a un estudio fotografico para hacerle el "Make Up" pertinente, como dicen los buenos chefs, la comida primero entra por los ojos

Jose Luis Duron dijo...

De tus posts, este es uno de los mejores. Me gustó el video de Gavilán. Mencionó "el arte de iluminar"... Y es que no es cualquiera...

Muy bueno. Gracias por compartir.